El peso mexicano registró una apreciación semanal de 0.80% o 14.7 centavos, con lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 18.3102 unidades por dólar. Este viernes, la moneda nacional ganó 0.06% o 1.1 centavos.
En la semana, el tipo de cambio tocó un máximo de 18.4698 y un mínimo de 18.2532.
De acuerdo con un análisis de Grupo Financiero BASE, la mayor parte de la apreciación se concentró en las primeras cuatro jornadas, impulsada por la debilidad persistente del dólar, que terminó la semana con un retroceso de 0.25%.
La institución apuntó que la divisa estadounidense cedió terreno ante la expectativa de deterioro económico en Estados Unidos, justo después del cierre del gobierno que, con 43 días, se convirtió en el más largo del que se tenga registro.
Con la reapertura, persiste la incertidumbre sobre la publicación de indicadores económicos suspendidos durante octubre y parte de noviembre, principalmente inflación y el reporte laboral de octubre. El director del Consejo Económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, advirtió que algunos indicadores podrían publicarse incompletos, ya que varias encuestas no se levantaron durante el cierre.
En lo que respecta al empleo, Hassett indicó que el informe podría difundirse sin la encuesta a los hogares, que contiene variables clave como tasa de desempleo, número de personas desocupadas, empleo parcial y pluriempleo. Por ello, solo estarían disponibles las cifras provenientes de la encuesta a los establecimientos, que mide las nuevas plazas creadas por industria.
La Casa Blanca calcula que el cierre gubernamental podría restar entre 1.5 y 2.0 puntos porcentuales al PIB. BASE proyecta una caída trimestral anualizada de 0.5% y estima que la economía cerraría el año con un crecimiento de 1.7%.
Pese al riesgo de desaceleración, esta semana disminuyó la expectativa de que la Reserva Federal recorte la tasa en su reunión del 10 de diciembre. Los comentarios de varios miembros del Comité Federal de Mercado Abierto moderaron esa posibilidad.
En ese sentido, fue relevante que Neel Kashkari, presidente de la Fed de Minneapolis, subrayó que la inflación continúa elevada, arriba del 3%. Lorie Logan, presidenta de la Fed de Dallas, advirtió que la inflación ha estado fuera del objetivo del 2% durante cuatro años y no observa una trayectoria clara hacia ese nivel, dejando ver que no apoyaría otro recorte.
Con ello, la probabilidad de un ajuste bajó a 43.2% desde el 66.2% registrado el viernes previo. El cambio en las expectativas frenó la caída del dólar y llevó al peso a una ligera corrección al alza al cierre de la semana, cuando el tipo de cambio tocó momentáneamente 18.4040 pesos por dólar.
En paralelo, cobraron relevancia los anuncios de acuerdos comerciales entre Estados Unidos y países como Corea del Sur, Argentina, El Salvador, Guatemala, Ecuador, Suiza y Liechtenstein, en medio de especulaciones de que estas acciones buscan moderar presiones inflacionarias. BASE advirtió que estos movimientos podrían anticipar exigencias similares para México.
La institución estima que la revisión del T-MEC podría derivar en una renegociación, en la que la administración de Trump intente condicionar la continuidad del tratado a compromisos de inversión, gasto en seguridad, agilización de procesos, eliminación de barreras no arancelarias y ajustes legales que faciliten la inversión, además de metas vinculadas a la reducción del déficit comercial.
Al cierre de la semana, Estados Unidos anunció la reducción de aranceles para diversas importaciones agropecuarias, medida vigente desde el 13 de noviembre. Entre los productos beneficiados figuran carne de res, tomate, jícama, chayote, coco, nueces, plátano, piña, naranja, café, té, vainilla y cacao.
“No obstante, no han desaparecido los riesgos para la economía real de México, lo que sigue representando un riesgo de volatilidad cambiaria y de presiones al alza para el tipo de cambio”, alertó BASE.
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