El peso mexicano reportó una depreciación semanal de 0.15 por ciento o 2.8 centavos, con lo que este viernes el tipo de cambio interbancario se ubicó 19.2870 unidades por dólar, con datos del Banco de México (Banxico).

En los últimos días, el tipo de cambio tocó un mínimo de 19.1939 y un máximo de 19.6175 pesos por dólar. Hoy, el peso mexicano tuvo una ganancia de 1.06 por ciento o 20.69 centavos.

De acuerdo con Banco BASE, en la semana, el tipo de cambio mostró presiones al alza en las sesiones del miércoles y jueves, ante el fortalecimiento del dólar estadounidense que cerró con un avance semanal de 0.35%.

La institución financiera abundó que la fuerza del dólar se debe a que continuaron publicándose indicadores económicos positivos en Estados Unidos. El déficit comercial de agosto cayó 10.75%, ubicándose en su menor nivel desde marzo de este año. Por su parte, la inflación al consumidor de septiembre se ubicó en 2.44% anual, desacelerándose por sexto mes consecutivo, pero ubicándose por encima de la expectativa del mercado de 2.31 por ciento.

A pesar de que el mercado sigue esperando que la Reserva Federal recorte la tasa de interés en los últimos dos anuncios del año, es probable que sea cautelosa, lo que reduce la especulación sobre posibles recortes de 50 puntos base en noviembre o diciembre”, resaltó CIBanco.

Por otro lado, destacó que el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la revisión del T-MEC programada para 2026 como renegociación. Agregó que abordará medidas para proteger la producción de acero y automotriz en EU e introducirá prohibiciones para que China no introduzca productos a su país a través de México.

El posible triunfo de Donald Trump podría terminar con el fenómeno de la relocalización, pues empresas que planeaban ubicarse en México no lo harán ante el riesgo de aranceles o modificaciones severas en la revisión del T-MEC a partir de julio del 2026”.

Banco BASE mencionó que otro riesgo para México es la aprobación de reformas constitucionales que pueden inhibir la inversión.

El miércoles, los diputados aprobaron la iniciativa de reforma en materia energética, que tiene como objetivo que Pemex y CFE dejen de competir con el sector privado para buscar la rentabilidad y se rijan por derecho público y no por derecho mercantil, es decir, estas empresas no buscarán por objetivo la rentabilidad, sino el interés público.

Esta reforma energética tiene el potencial para frenar la inversión fija bruta y la inversión extranjera directa”.

Aunque no está especificado en el dictamen de la reforma constitucional, es posible que se incluya posteriormente en las leyes secundarias.

ja