El peso mexicano se apreció 0.31%, equivalente a 5.3 centavos frente al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó en 17.0876 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).

La moneda mexicana avanzó en paralelo con un debilitamiento de 0.05% del dólar, medido a través de su índice ponderado.

Banco BASE señaló que la moneda estadounidense perdió terreno ante una moderación en la aversión al riesgo, luego de que aumentaron las expectativas sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán para permitir nuevamente la reapertura del estrecho de Ormuz.

El ministro de Defensa de Pakistán señaló que ambos países se encuentran cerca de alcanzar algún tipo de acuerdo, mientras que las conversaciones entre Irán y Omán para permitir nuevamente el tránsito marítimo por el estrecho se encuentran en una etapa avanzada.

Estas señales favorecieron el optimismo en torno a una posible reducción de las tensiones geopolíticas y limitaron la demanda por activos de refugio como el dólar. Sin embargo, las diferencias entre ambas partes permanecen, debido a que Irán mantiene condiciones para permitir la reapertura del estrecho y continúan registrándose incidentes contra embarcaciones en la región.

Durante la sesión también fue relevante la publicación del reporte de deuda y crédito de los hogares correspondiente al segundo trimestre por parte de la Fed de Nueva York.

El informe mostró que la proporción de créditos al corriente en sus pagos se ubicó en 95.3% del total, con lo que rompió una racha de siete trimestres consecutivos de deterioro. Esto ocurrió después de que en el primer trimestre alcanzara su menor nivel desde el tercer trimestre de 2019.

Por otro lado, la tasa de morosidad grave, correspondiente a créditos con más de 90 días de atraso, disminuyó de 3.36% a 3.31%. A pesar de esta mejora, si se excluye el dato del primer trimestre, se trataría de su nivel más elevado desde el primer trimestre de 2017.

La reducción de la morosidad durante el trimestre estuvo respaldada principalmente por las tarjetas de crédito, cuya tasa disminuyó de 13.12% a 12.92%.

También destacó la mejora en los créditos automotrices, cuya morosidad bajó de 5.60%, su máximo histórico registrado en el primer trimestre, a 5.49%.

En contraste, continuaron las presiones en otros segmentos. La morosidad de los préstamos de línea de crédito con garantía hipotecaria aumentó de 0.95% a 0.99%, su mayor nivel desde el tercer trimestre de 2022.

En el caso de los créditos estudiantiles, la morosidad pasó de 10.34% a 10.60%, con lo que alcanzó su nivel más elevado desde el primer trimestre de 2020.

En cuanto a los comentarios de funcionarios de la Reserva Federal, el presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, señaló que la inflación continúa siendo el principal problema que enfrenta la economía estadounidense, por encima de los riesgos asociados al mercado laboral.

Aunque consideró que el mercado laboral se mantiene estable, aunque sin mostrar fortaleza, destacó que mientras el consumo se mantenga sólido, la economía debería conservar su dinamismo.

La Bolsa Mexicana de Valores retrocedió 1.32%

En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 1.32%, equivalente a 873.82 puntos, por lo que el índice S&P/BMV IPC se ubica en 65,564.76 unidades.

Al interior, resaltaron las pérdidas de las emisoras: Gentera (-5.30%), Banregio (-3.27%), Televisa (-2.81%), Banorte (-2.76%) y Orbia (-2.62%).

En Estados Unidos, se observaron pérdidas ante el incremento en los precios de los energéticos en el mercado de materias primas.

El Dow Jones registró una caída de 0.34%, en tanto que el Nasdaq Composite mostró una pérdida de 0.60 por ciento.

Por su parte, el S&P 500 cayó 0.32%, también perdiendo en 4 de las últimas 5 sesiones. Al interior, resaltaron las pérdidas de los sectores: servicios de comunicación (-2.12%), inmobiliario (-0.86%) y consumo discrecional (-0.75%).

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