El peso mexicano concluyó noviembre con una apreciación mensual de 1.53%, equivalente a 28.43 centavos frente al cierre previo, y llevó al tipo de cambio interbancario a 18.2953 pesos por dólar, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico).
En la comparación semanal, la moneda avanzó 1.02%, es decir, 18.94 centavos. Durante la última sesión del mes, el peso también registró una mejora de 0.26%, o 5.39 centavos.
Banco BASE señaló en un análisis que parte de este movimiento respondió a una corrección del mercado, luego de que en octubre la moneda mexicana se había depreciado 1.30% frente al dólar. En el promedio mensual, el tipo de cambio operó en 18.4147 pesos, con una volatilidad anualizada de 7.31%, cifra que repuntó desde el 4.92% de octubre y que representó la mayor variación desde mayo.
En el acumulado del año, el peso mexicano mantiene una apreciación de 12.15%, equivalente a 2 pesos con 53 centavos, colocándose como la séptima divisa con mejor desempeño a escala global.
BASE destacó que el debilitamiento del dólar estuvo vinculado a la expectativa de que la Reserva Federal recortará la tasa de interés en diciembre.
Al término de octubre, la probabilidad de un ajuste de 25 puntos base en la reunión del 10 de diciembre se ubicaba en 68%, y al cierre de noviembre subió a 83%. Estas apuestas se fortalecieron tras la publicación de indicadores económicos débiles en Estados Unidos y declaraciones de algunos funcionarios de la Fed que respaldaron más recortes.
Hacia el final del mes, varios integrantes del banco central estadounidense reforzaron esa postura. El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, afirmó que ve espacio para otro ajuste en el corto plazo y advirtió mayores riesgos a la baja en el empleo, además de presiones inflacionarias más moderadas.
Cabe mencionar que, aunque algunos miembros con voto en diciembre han insistido en actuar con cautela, las declaraciones de Williams cobraron mayor relevancia por su doble papel como presidente de la Fed neoyorquina y vicepresidente del Comité Federal de Mercado Abierto.
Por su parte, el gobernador Christopher Waller aseguró que “abogará por un recorte de la tasa de interés en diciembre”, ante la preocupación por el debilitamiento del mercado laboral. Al ser gobernador, Waller cuenta con voto permanente en las decisiones de política monetaria. En la misma línea, el gobernador Stephen Miran reiteró que la economía requiere “amplios” recortes a la tasa.
A pesar del buen desempeño del peso, los datos económicos nacionales difundidos en noviembre reflejaron un entorno menos favorable. El Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) reportó una caída mensual de 0.35% en septiembre, con cifras ajustadas por estacionalidad, acumulando cuatro meses consecutivos de retrocesos. En su comparación anual, la actividad industrial se redujo 3.28%, hilando siete meses de contracciones.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) también mostró debilidad: en septiembre registró una contracción mensual de 0.63%, su mayor descenso desde diciembre de 2024. Esta caída superó el retroceso anticipado por el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), que proyectaba una baja de 0.46%. En el acumulado del año, el IGAE reporta un crecimiento marginal de 0.12%, su avance más bajo para un periodo comparable desde 2020, cuando cayó 9.78%.
Además, se confirmó la contracción del PIB en el tercer trimestre. La revisión oficial mantuvo la estimación preliminar y reportó una disminución trimestral de 0.29%, con cifras desestacionalizadas. En la comparación anual, el retroceso fue de 0.19%. Con estos resultados, el PIB acumula en los primeros nueve meses del año un avance de 0.41%, su ritmo más débil para un periodo similar desde 2020 (-10.25%) y, antes de ese año, desde 2019 (-0.19%).
En este contexto, el Banco de México ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento para 2025, al llevarlo a una estimación puntual de 0.3%, dentro de un rango entre 0.1% y 0.5%.
BASE añadió que para alcanzar el 0.3% anual, el PIB necesitaría un repunte trimestral cercano a 0.5% en el cuarto trimestre, tras la caída de 0.3% observada en el periodo previo. Sin embargo, la parte baja del rango —0.1%— reconoce la posibilidad de que el PIB vuelva a contraerse cerca de 0.30% en el cuarto trimestre, lo que implicaría dos retrocesos consecutivos.
Además del deterioro económico, prevalece la incertidumbre por la revisión del T-MEC en 2026. Entre octubre y los primeros días de noviembre, como parte del proceso de consultas, se señalaron múltiples incumplimientos por parte de México, entre ellos las reformas que desaparecieron organismos reguladores, los cambios al Poder Judicial y modificaciones al proceso de amparo.
También se cuestionaron prácticas de recaudación consideradas agresivas contra empresas extranjeras, que —según apuntamientos— no se alinean con la legislación mexicana ni con estándares internacionales. Este escenario abre la puerta a que la revisión del acuerdo comercial pueda extenderse hasta 2027.
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