El peso mexicano se deprecia 0.20% o 3.6 centavos respecto al cierre anterior. Con este ajuste, el tipo de cambio interbancario se coloca en 17.9316 pesos por dólar, según datos de Investing.com.

La depreciación de la moneda mexicana se presenta en un contexto en el que el dólar mantiene una tendencia a la baja, atribuida principalmente a las inyecciones de liquidez de la Reserva Federal (Fed). Tan solo en la última semana, el banco central de Estados Unidos inyectó un total de 30 mil millones de dólares al sistema financiero.

Cabe recordar que el presidente de la Fed, Jerome Powell, señaló previamente que el banco central comenzaría la compra de instrumentos del Tesoro por 40 mil millones de dólares mensuales, con el objetivo de asegurar el adecuado funcionamiento de la política monetaria. Este programa inició tras la decisión de política monetaria del 10 de diciembre, y desde entonces el dólar acumula una caída de 1.20%.

En este contexto, Banco BASE indicó en un análisis que, ante la expectativa de que continúen las inyecciones de liquidez que presionan al dólar, el peso mexicano podría retomar una trayectoria de apreciación, con la posibilidad de alcanzar 17.65 pesos por dólar en el primer trimestre de 2026.

Por otro lado, la sesión está siendo marcada por una baja liquidez en los mercados financieros, debido a que el mercado de capitales en Estados Unidos cerrará a las 12:00 horas, mientras que varios mercados en Europa permanecieron cerrados durante la jornada.

En el frente de indicadores, en Estados Unidos, el índice de solicitudes de hipotecas MBA correspondiente a la semana concluida el 19 de diciembre registró una caída semanal de 5.0%, acumulando dos semanas consecutivas de contracción. En paralelo, la tasa hipotecaria a 30 años descendió tras dos semanas de incrementos, al pasar de 6.38% a 6.31%, su menor nivel desde la última semana de octubre.

Asimismo, las solicitudes iniciales de apoyo por desempleo de la semana terminada el 20 de diciembre se ubicaron en 214 mil, lo que representó una disminución de 10 mil frente a la semana previa y dos semanas consecutivas de descensos. Este dato se colocó por debajo de la expectativa del mercado de 222 mil. En contraste, las solicitudes continuas de apoyo por desempleo ascendieron a 1.923 millones en la semana del 22 de noviembre, con un incremento de 38 mil y por encima del consenso de 1.895 millones.

En México, el Inegi dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes a noviembre de 2025. Las cifras muestran que la población ocupada disminuyó en 1.05 millones de personas respecto al mes previo, para ubicarse en 59.8 millones.

En tanto, la población desocupada aumentó en 6 mil personas, con un total de 1.64 millones de desempleados.

Este comportamiento provocó que la Población Económicamente Activa (PEA) cayera en 1.05 millones de personas, alcanzando un nivel de 61.5 millones.

Con ello, la tasa de desempleo nacional subió de 2.61% en octubre a 2.69% en noviembre, en cifras desestacionalizadas, el nivel más alto desde septiembre. En series originales, la tasa pasó de 2.61% a 2.66%.

La reducción mensual de la población ocupada estuvo asociada principalmente a una disminución de 1.1 millones de personas en la informalidad, parcialmente compensada por un incremento de 46 mil personas en la formalidad.

Por su parte, la Población No Económicamente Activa (PNEA) registró un aumento de 964 mil personas, para situarse en 42.8 millones. Dentro de este grupo, la población disponible creció en 378 mil, alcanzando 5.56 millones de personas; de incluirse en el cálculo de desempleo, la tasa se ubicaría en 10.73% en noviembre.

En tanto, la población no disponible aumentó en 586 mil personas, para totalizar 37.2 millones.

La tasa de informalidad descendió de 55.66% en octubre a 54.79% en noviembre, con 32.8 millones de personas en el empleo informal. A su vez, la tasa de subocupación bajó de 7.53% a 7.19%, reflejando una menor proporción de trabajadores que buscan laborar más horas.

En la comparación anual, la población ocupada dentro de la PEA mostró una caída de 0.27%, mientras que la población desocupada creció 0.69%. En la PNEA, la población disponible aumentó 1.51% anual y la no disponible 4.81%.

En cuanto a la formalidad, la población ocupada formal registró una contracción anual de 0.63%, mientras que la informal creció 0.02%.

Con ello, el empleo formal acumuló cinco meses consecutivos de caídas anuales y habría sumado diez meses negativos de no haber registrado un crecimiento de 0.01% en junio.

En contraste, el empleo informal acumula ocho meses consecutivos de crecimiento anual, explicando en su totalidad el avance del empleo en los últimos cuatro meses.

En tanto, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocede 0.34%, equivalente a 221.05 puntos, con lo que su principal indicador, el S&P BMV IPC, concluyó la sesión en 65,374.36 unidades.