El peso mexicano se apreció 0.96% o 20.7 centavos respecto al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario concluyó la sesión en 21.4681 unidades por dólar, según datos del Banco de México (Banxico).

Aún con esta recuperación, la moneda nacional cerró noviembre con una depreciación mensual de 4.31% u 88.7 centavos, con el tipo de cambio tocando un mínimo de 20.2517 y un máximo en el año de 22.1550 pesos, nivel no visto desde el 30 de septiembre del 2020.

La depreciación mensual del peso fue la mayor desde marzo del 2020, cuando cayó más de 20% ante el impacto inicial de la pandemia del Covid-19.

De acuerdo con Banco BASE, la pérdida de la divisa mexicana fue resultado de que el dólar estadounidense se fortaleció, debido a la publicación de indicadores económicos positivos para Estados Unidos, lo que alimentó la expectativa de que la Reserva Federal podría acelerar la salida del programa de compra de bonos e iniciar el ciclo de incrementos a la tasa de interés a mediados del 2022.

Un factor adicional detrás del avance del dólar fue el anuncio del 3 de noviembre de la Reserva Federal sobre el recorte inicial del programa de compra de bonos, quedando a partir de diciembre, en un ritmo mensual de 60 mil millones de dólares en bonos del Tesoro y 30 mil millones de dólares de activos respaldados por hipotecas.

“Hacia adelante, no se puede descartar un fortalecimiento adicional del dólar, considerando que se han elevado los riesgos al alza para la inflación a nivel global y en Estados Unidos, por lo que el presidente de la Reserva Federal ha señalado que podrían considerar acelerar el proceso de salida del programa de compra de bonos para concluirlo en la primera mitad del 2022”, expuso Banco BASE.

Por otro lado, el peso retrocedió por efecto contagio desde otras economías emergentes. En el mes, la lira turca se depreció 40.38%, cerrando en 13.4860 liras por dólar luego de la implementación de medidas de política monetaria contrarias a lo que indica la teoría económica.

En tanto, el peso chileno se depreció 1.86% y cerró en 829 pesos por dólar, alcanzando una cotización de 849.15 pesos por dólar, nivel no visto desde abril del 2020. La depreciación del peso chileno, aunque estuvo lejos de ser la más profunda, está asociada con factores políticos, principalmente las elecciones generales que se definirán en una segunda vuelta el 14 de diciembre.

A lo anterior se añadió la caída en los precios de las materias primas, principalmente los precios de los energéticos, ante la expectativa de que Estados Unidos, en conjunto con otras economías, incrementarían la oferta petrolera para reducir las presiones inflacionarias relacionadas con los precios de la energía.

Hacia el cierre del mes, la caída se acentuó tras darse a conocer que la nueva variante del Covid-19, llamada ómicron, podría no ser sensible a las vacunas actuales, generando aversión al riesgo en el mercado de commodities por la posibilidad de una caída de la demanda.

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