El peso mexicano registró una apreciación semanal de 0.05%, con lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 17.1366 unidades por dólar, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

En la jornada del viernes, la moneda nacional mostró un desempeño más sólido al ganar 0.81% o 14 centavos, movimiento que concentró la mayor parte del avance semanal.

A lo largo de la semana, el mercado cambiario operó entre un máximo de 17.2891 y un nuevo mínimo en el año de 17.0866 pesos por dólar, reflejando ajustes ante el entorno comercial y jurídico en Estados Unidos.

En un análisis, Banco BASE señaló que la apreciación del peso se concentró en la última sesión, luego de que la Suprema Corte de Estados Unidos declarara inconstitucionales los aranceles impuestos por Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).

Los aranceles involucrados son los relacionados con el fentanilo: 10% a China, 25% a México y 35% a Canadá, con excepción de fertilizantes y energía a una tasa del 10%. También están los del llamado “día de la liberación”, conocidos como “recíprocos”, cuya tasa varía entre países e incluye gravámenes modificados tras acuerdos comerciales. En el caso de China, el arancel recíproco era de 10%.

De acuerdo con BASE, la eliminación de los aranceles IEEPA genera incertidumbre para México y Canadá, ya que las importaciones que cumplían con los criterios del T-MEC no pagaban esos gravámenes, lo que permitía exportar a Estados Unidos con un arancel bajo. Con su eliminación, se implementarán nuevos aranceles sustitutos, aunque se desconoce su alcance o si contemplarán exenciones, lo que podría colocar a ambos países en una posición menos favorable.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que impondrá un arancel global de 10% bajo la sección 122, instrumento utilizado para atender problemas de la balanza de pagos. Hasta el momento, no se ha precisado si este 10% será adicional a los aranceles vigentes o si no será acumulable, como ocurría con los IEEPA.

Entre los aranceles que continuarán en vigor destacan los de 25% a automóviles y autopartes —en el caso de vehículos, se excluye el contenido fabricado en Estados Unidos—; 50% al acero y aluminio; 50% al cobre; 10% a la madera blanda y aserrada; 25% a muebles de madera tapizados, armarios de cocina y tocadores; y 25% a vehículos medianos y pesados, con excepción de los fabricados hace más de 25 años.

También se mantienen gravámenes de 10% a autobuses, 25% a partes de vehículos medianos y pesados y 25% a semiconductores, lo que mantiene presión sobre diversas cadenas productivas.

Banco BASE enfatizó que la política comercial proteccionista no concluye con los aranceles de la sección 122, ya que estos solo pueden aplicarse por 150 días y parecen haber sido seleccionados por su entrada en vigor inmediata. Además, anunció que iniciarán investigaciones bajo la sección 301, por lo que es probable que en los próximos meses se anuncien nuevos aranceles que compensen la eliminación de los IEEPA.

Conforme a la sección 301, el Representante Comercial de Estados Unidos debe investigar prácticas que afecten el comercio estadounidense; el proceso incluye comentarios públicos y audiencias, y la determinación para imponer aranceles puede demorar varios meses.

La eliminación de los aranceles IEEPA podría tener impacto negativo sobre las finanzas públicas de Estados Unidos.

En el año fiscal 2025 los aranceles explicaron una recaudación de 194,866 millones de dólares, equivalente al 3.72% de los ingresos totales del año fiscal. Además, los aranceles tendrán que ser devueltos”, subrayó BASE.

A pesar del entorno de incertidumbre, el peso se apreció en la semana, en un contexto en el que la resolución de la Suprema Corte de Estados Unidos evidenció la fortaleza institucional y el funcionamiento del sistema de contrapesos, estableciendo límites a los poderes presidenciales.

Ahora será más difícil que Trump imponga aranceles de forma ágil y a tasas elevadas, limitando su capacidad para ejercer presión sobre otros países. Esto es especialmente relevante en el contexto de la revisión del T-MEC.

Además, cabe recordar que México ha sido central en la agenda de Donald Trump, que contempla la seguridad fronteriza, el control migratorio, frenar el tráfico de drogas y combatir grupos de crimen organizado”, apuntó BASE.

ja