El peso mexicano registró una apreciación semanal de 0.62% u 11.2 centavos, con lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 18.1824 unidades por dólar. Este viernes, la moneda nacional ganó 0.31% o 5.6 centavos.
El peso mexicano hiló una semana positiva en los mercados cambiarios, al registrar una apreciación acumulada de 0.62%, equivalente a 11.2 centavos, lo que permitió que el tipo de cambio interbancario concluyera en 18.1824 pesos por dólar. Sin embargo, en la última sesión del viernes la moneda nacional cedió 0.31%, es decir, 5.6 centavos frente al billete verde.
A lo largo de la semana, el tipo de cambio se movió dentro de un rango que llevó a la divisa mexicana a tocar un máximo de 18.3491 y a marcar un nuevo mínimo anual en 18.1524 pesos por dólar, nivel no observado desde el 24 de julio de 2024.
Banco BASE explicó que la ganancia semanal del peso estuvo respaldada por el retroceso de 0.45% del dólar, de acuerdo con el índice ponderado, que incluso cayó a su nivel más bajo desde el 29 de octubre.
El comportamiento del billete verde coincidió con la consolidación de la expectativa de que la Reserva Federal recortará su tasa en 25 puntos base el 10 de diciembre, un escenario que tomó fuerza a partir de diversos indicadores económicos publicados en Estados Unidos.
En materia manufacturera, el ISM de noviembre descendió 0.5 puntos a 48.2 unidades, acumulando nueve meses por debajo del umbral de 50 puntos y ubicándose en su punto más débil desde julio. En contraste, el ISM de servicios repuntó de 52.4 a 52.6 puntos, superando las proyecciones del mercado; no obstante, el componente de precios pagados retrocedió de 70.0 a 65.4 puntos, su menor lectura desde abril, lo que envía una señal de menores presiones inflacionarias.
Dentro del mercado laboral estadounidense, la encuesta ADP reflejó la destrucción de 32 mil empleos durante noviembre, su mayor caída desde marzo de 2023 y muy por debajo de la expectativa de creación de 10 mil plazas. Los recortes se concentraron en servicios profesionales y de negocios (-26 mil), información (-20 mil) y manufactura (-18 mil).
A este panorama se sumó el reporte de la firma Challenger, Gray & Christmas, que registró 71,231 despidos en noviembre, un aumento de 23.5% anual. Con ello, los anuncios de recortes laborales suman 1.17 millones en lo que va del año, un avance de 54% respecto al mismo periodo de 2023 y la mayor cifra desde 2020. Las principales causas fueron reestructuraciones, cierres y condiciones económicas.
En paralelo, los mercados valoraron los comentarios sobre el relevo en la presidencia de la Reserva Federal, prevista para 2026. A mitad de semana, el presidente Donald Trump mencionó que Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, es su opción potencial para sustituir a Jerome Powell. Más adelante, Hassett advirtió que el impacto económico del cierre del comercio podría ser mayor a lo anticipado y consideró que la Fed tendría que aplicar un recorte a la tasa de referencia.
El ambiente financiero también recibió un impulso político, tras la primera reunión presencial entre Donald Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante el sorteo del Mundial de 2026 en Washington. Trump destacó la cooperación con México y Canadá, mientras que por la tarde Sheinbaum confirmó que el encuentro fue positivo y que ambos gobiernos coincidieron en mantener estrecha colaboración en temas comerciales.
No obstante, el mercado sigue atento al rumbo del T-MEC, especialmente después de que Trump expresó que “posiblemente dejará expirar el acuerdo” para negociar uno nuevo con México y Canadá.
La declaración fue interpretada como señal de que Washington buscará una renegociación más agresiva, en un proceso que podría extenderse más allá del calendario previsto. Aunque el tratado marca que la revisión inicie en 2026, especialistas anticipan que podría prolongarse hasta 2027, ya que el alcance no está claramente establecido y, en Estados Unidos, se le describe como una verdadera “renegociación”.
Finalmente, también pesó en el tipo de cambio la atención de las agencias calificadoras sobre la posición fiscal de México. Este año, el déficit público no ha seguido la trayectoria prevista, lo que ha elevado el riesgo de recortes crediticios. Para 2025, el déficit aprobado fue de 3.9%, cifra que en abril se ajustó a un rango de 3.9% a 4.0%, hasta ubicarse en 4.3% en el Paquete Económico 2026. El reporte de finanzas públicas de octubre lo sitúa ahora en 4.5%.
Para 2026, la SHCP había proyectado en abril un déficit de 3.2% a 3.5%, pero en el Paquete Económico lo estimó en 4.1% del PIB, incluso por encima de la cifra originalmente programada para 2025.





