El peso mexicano concluyó la jornada con una pérdida de 0.80 por ciento, o 19.10 centavos respecto al cierre del miércoles, con lo que el tipo de cambio se ubicó en 24.0610 unidades por dólar, con datos del Banco de México (Banxico). Con este dato, la moneda nacional concretó una depreciación mensual de 1.99% o 47.2 centavos, y de esta forma, acumuló en el trimestre una caída de 28.1% o 5 pesos y 30 centavos. De acuerdo con Banco Base, a pesar de que el tipo de cambio cotizó la mayor parte del tiempo en un canal entre 23.50 y 25.50 pesos por dólar, la volatilidad del mes se mantuvo elevada en 24.8%, resultado de una mayor percepción de riesgo con respecto a México y una clara salida de capitales durante la primera mitad del mes. En un comunicado, la institución financiera abundó que los principales determinantes de los movimientos del tipo de cambio en el mes fueron la publicación de algunos indicadores que mostraron el impacto económico de la pandemia del coronavirus a nivel global, observándose un salto importante del desempleo en Estados Unidos, caídas del consumo en las economías más afectadas y contracciones del sector servicios y la actividad industrial. Al cierre del mes se publicaron contracciones severas del PIB de varias economías occidentales. En México, el PIB se contrajo a una tasa trimestral de 1.55% y una tasa anual de 2.37%. Por otro lado, la severa recesión económica global, conocida como “El Gran Encierro” ha tenido un efecto particularmente negativo sobre las divisas de economías emergentes y de países productores de materias primas, pues se ha reducido su demanda para la producción de bienes finales. En el mes, el precio del petróleo WTI alcanzó niveles negativos por primera vez en la historia, tocando un mínimo de -40.32 dólares por barril de forma momentánea, ante el riesgo de que la capacidad de almacenamiento de crudo se agote en Estados Unidos. Hacia el cierre del mes el precio del petróleo se recuperó acercándose a 20 dólares por barril, pues durante abril ha bajado la producción petrolera de 13 a 12.1 millones de barriles diarios y se espera que esta tendencia continúe. Hacia adelante, no se pueden descartar nuevas caídas del precio del petróleo. A lo anterior se suma que, el peso es vulnerable por el deterioro del perfil crediticio de la deuda pública y de Pemex y, durante abril, la agencia calificadora Moody’s ubicó la calificación crediticia de Pemex en grado especulativo, con lo cual dos de las tres principales calificadoras ubican su deuda en este nivel. Hacia adelante, persiste el riesgo de que un deterioro del perfil crediticio de la deuda soberana, pues es probable que la recuperación económica de México sea lenta, por la ausencia de una política fiscal expansiva que respalde las empresas y el empleo. Al cierre del mes, Pemex presentó una pérdida neta de 562.2 mil millones de pesos en el primer trimestre del 2019, aunque ésta se debió principalmente a una pérdida cambiaria de 469.2 mil millones de pesos por la depreciación del peso frente al dólar. Las ventas totales sumaron 284.1 mil millones de pesos, 20.24% por debajo de lo reportado en el primer trimestre de 2019. Los costos de ventas disminuyeron tan solo en 5.30%, a 243 mil millones de pesos, por lo que el margen de ventas cayó drásticamente de 38.82% a 16.91%.
“Esto es señal de que le contexto económico global afecta significativamente más los ingresos de Pemex que sus gastos”.
Cabe mencionar que, durante el primer trimestre, el precio promedio de la mezcla mexicana fue de 41.02 dólares por barril en el trimestre, 14.6 dólares por debajo del promedio del año anterior. No obstante, estos precios no capturan las caídas que se observaron en abril, que incluso causaron al precio a ubicarse temporalmente en terreno negativo. Te puede interesar: Pemex sufre pérdidas más severas en 1T20 que en todo el 2019 erc