El peso mexicano cerró la semana con una apreciación de 0.47%, equivalente a 8 centavos, con lo que el tipo de cambio interbancario concluyó en 16.8912 unidades por dólar, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico).

Durante la jornada del viernes, la moneda nacional avanzó 0.22%, o 3.6 centavos, mientras que el dólar registró un retroceso semanal de 0.68%, según su índice ponderado.

Banco BASE atribuyó la caída de la moneda estadounidense principalmente a que el mercado moderó sus expectativas sobre el siguiente incremento de la tasa de interés de la Reserva Federal.

Al cierre de la semana, la probabilidad asignada a un aumento de la tasa el próximo 16 de septiembre se ubicó en 59%, por debajo del 65% observado al comienzo de la semana. Este ajuste respondió, en parte, a los comentarios de dos funcionarios de la Reserva Federal.

John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, comentó en una entrevista que los principales impulsores de la inflación son los aranceles y el conflicto en el Medio Oriente. Sin embargo, agregó que observa una tendencia gradual a la baja en la inflación y que le gustaría analizar más datos antes de la próxima decisión.

Banco BASE consideró neutrales sus comentarios, debido a que Williams señaló que la tasa de interés se encuentra en un buen nivel.

Por su parte, Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal, explicó que su decisión sobre la tasa dependerá de los datos de inflación de agosto, cuya publicación está prevista para el 11 de septiembre.

Aunque reconoció que la inflación todavía se encuentra por encima del objetivo de 2%, Waller destacó que existen señales de desinflación y se mostró dispuesto a mantener la tasa en su nivel actual si el indicador se acerca a la meta.

El gobernador también señaló que el aumento de los precios de la energía todavía no se ha trasladado de manera generalizada al resto de los precios y anticipó que los próximos datos de inflación al consumidor y al productor podrían arrojar resultados favorables.

Banco BASE indicó que la atención del mercado se concentró en la inflación de Estados Unidos, por lo que el reporte de empleo de agosto no provocó una reacción significativa en el mercado cambiario, pese a que mostró la creación de 162 mil posiciones laborales durante el mes, el triple de lo esperado por el mercado.

En su análisis, la institución financiera advirtió que la apreciación del peso no debe confundirse con una buena situación económica en México. Al cierre de la semana, el INEGI publicó los resultados de la Medición de la Economía Informal Trimestral por Entidad Federativa (MEITEF), correspondientes al primer trimestre de 2026.

Las cifras mostraron que el valor agregado bruto (VAB) de la economía informal creció 2.03% anual, por debajo del avance de 4.01% registrado en el trimestre previo. A pesar de la desaceleración, acumuló 20 trimestres consecutivos de crecimiento anual, la racha más prolongada desde que comenzó el registro, en el primer trimestre de 2005.

A su interior, el VAB del sector informal aumentó 3.62% anual y sumó su segundo trimestre consecutivo de crecimiento. Este sector es un subgrupo de la economía informal que comprende únicamente a las personas ocupadas en unidades económicas operadas con recursos del hogar y que no están constituidas como empresas independientes.

Como proporción del PIB, el VAB de la economía informal se ubicó en 23.81% durante el primer trimestre de 2026, su segundo nivel más alto desde que existe registro, únicamente por debajo del 24.31% observado en el cuarto trimestre de 2025.

El VAB del sector informal, en tanto, representó 13.33% del PIB, también la segunda proporción más elevada registrada, después del 13.48% alcanzado en el cuarto trimestre de 2025.

De acuerdo con Banco BASE, la elevada participación de la economía informal en el PIB muestra que esta continúa ganando terreno frente a la formal, lo que sugiere un debilitamiento del valor agregado generado por este último sector. La institución agregó que la economía informal es menos productiva que la formal, por lo que su mayor participación implica un menor crecimiento potencial para la economía mexicana.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) mostró que la tasa de informalidad laboral llegó a 55.10% en el segundo trimestre de 2026, por encima del 54.83% registrado un año antes.

Por su parte, la tasa de ocupación en el sector informal (TOSI1) alcanzó 30.24%, su nivel más alto desde que existe registro, y superó el 29.00% observado en el segundo trimestre de 2025.

Ante estos resultados, Banco BASE consideró probable que la MEITEF correspondiente al segundo trimestre de 2026, programada para publicarse el 3 de diciembre, muestre máximos históricos en el VAB de la economía informal y del sector informal, tanto en su valor como en su proporción respecto al PIB.

La institución concluyó que estos datos reflejan un deterioro persistente del mercado laboral mexicano, uno de los factores que mantienen al país en una trampa de estancamiento económico.

ja