El 2022 fue uno de los peores en términos de mercados, fue “un año para el olvido”, consideró Franklin Templeton.

“(Esto, no solo por el mal desempeño del mercado accionario internacional, sino también por el mal desempeño de los mercados de bonos en el mundo”, explicó Ramsé Gutiérrez Hernández, analista del grupo financiero.

En su análisis detalló que se registraron caídas del S&P de 19 por ciento y de los bonos del gobierno estadounidense de 12 por ciento, con lo cual 2022 fue el cuarto y el primer peor año, respectivamente, desde 1973.

“Aún más, si observamos el desempeño en conjunto, 2022 fue el peor año desde 1973”, dijo el especialista.

Esto, principalmente, a que cuando caen fuertemente las acciones, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, por sus siglas en inglés) históricamente reduce las tasas, lo que genera ganancias en los mercados de deuda.

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Sin embargo, la historia no fue así. La Fed fue quien subió las tasas para tratar de contener la inflación, lo que incrementó el costo del capital para las empresas y generó una caída en el precio de las acciones.

“Esto ha significado una gran destrucción de riqueza, pues en términos de valor de mercado de las acciones estadounidenses (capitalización) se perdieron casi 8.5 billones de dólares, al caer de 42.1 billones a finales de 2021, hasta 33.6 a finales de 2022”, expuso.

Por otra parte, los mercados globales de deuda o bonos llegaron a tener un total de 18 billones que pagaban una tasa negativa, esto significa que invertir en estos implicaba perder dinero en su moneda de emisión; así, técnicamente era mejor gastar el dinero que ahorrarlo, destacó el analista.

¿Y México?

Franklin Templeton destacó que el país se mantiene con grado de inversión, con perspectiva “estable”, y con un peso que destacó contra las principales monedas del mundo en 2022, por lo que su deuda de corto, mediano y largo plazo podría seguir siendo atractiva para inversionistas durante 2023.

Sin embargo, destacó que se mantiene alto el riesgo de recesión en Estados Unidos (con probabilidad mayor a 65 por ciento), la cual podría ser “suave”, ya que su principal causa hasta ahora proviene de las medidas restrictivas de los bancos centrales, las cuales podrían detenerse e incluso invertirse si la inflación sigue cediendo como ha sido el caso de los últimos cinco meses.

FP