Luego de que la administración del presidente Donald Trump decidió no extender la exención de la aplicación de aranceles de acero y aluminio a sus importaciones provenientes de México y Canadá principalmente, la reacción de los países afectados no se ha hecho esperar y se renuevan los temores entre los inversionistas de una posible guerra comercial. De tal manera que durante la semana el peso mexicano podría fluctuar entre los $19.65 y $20.15, de acuerdo con un análisis de CIBanco, ya que la divisa nacional estará muy dependiente todavía de las reacciones tras dicha imposición. Además, esta fluctuación se dará por la ahora lejana posibilidad de una renegociación exitosa del TLCAN antes de las elecciones presidenciales, con lo que no se descartan nuevos episodios de inestabilidad y con ello regreso de sentimiento de aversión al riesgo entre los inversionistas. Analistas de CIBanco coincidieron que las medidas proteccionistas de Estados Unidos, así como la reacción por parte de sus países aliados (incluido México), son negativas para varios sectores industriales y sobre todo para el consumidor, pero conociendo la forma en que negocia la administración de Trump no parece haber alternativas. No obstante, la intención aparente de la medida de Estados Unidos es reactivar la actividad industrial nacional, sin embargo, se puede observar una intención electoral (buscando mantener la mayoría en el Congreso a finales del año) y presión para retomar ventaja en las negociaciones comerciales (TLCAN y con la Unión Europea), especificaron analistas de CIBanco.
Estas acciones escalan la preocupación de una considerable guerra comercial, que afectarán principalmente a la inflación y crecimiento de los países involucrados.
Por otro lado, para Estados Unidos y su informe de empleo, analistas apuntaron que sigue mostrando que el mercado laboral se mantiene sólido. La creación de empleo superó las expectativas, los salarios repuntaron y el desempleo bajó a mínimo de cinco décadas. Esto, detallaron analistas, refuerza la expectativa de que la FED seguirá con su plan de normalización de tasas de interés, esperando otro aumento en la tasa en su reunión del 13 de junio. Además, es probable que siga la especulación en torno a cuántas subidas adicionales de tasas realizará el banco central en lo que resta del 2018, si dos o tres incrementos más.
Finalmente, esta semana las referencias económicas serán escasas, por lo que los mercados financieros seguirán dependiendo de noticias sobre las tensiones comerciales en el mundo y de temas geopolíticos.
Además, en México se dará a conocer la inversión fija bruta de marzo, el índice de confianza del consumidor de mayo y el dato de mayor relevancia será inflación, también de mayo. DHC