“En los siguientes días el texto podría sufrir adecuaciones previo a someterlo a votación. Pese a que son mayoría en el Partido Republicano, en ambas cámaras legislativas, las discordias entre los más radicales y los moderados podrían provocar las mismas dificultades que tuvieron para derogar el Obamacare”, señaló CI Banco.Incluso, añade, el Senado podría presentar esta semana su propio proyecto de ley, empantanando aún más las discusiones. A pesar de ello, aún existe posibilidad de una aprobación antes de que concluya este año, por lo que las negociaciones en las próximas semanas serán tensas. Esta reforma tributaria que busca poner en marcha el presidente Donald Trump obligaría al gobierno mexicano a modificar, también, su marco fiscal para no quedarse atrás en materia de competitividad y atracción de inversiones; sin embargo, esta responsabilidad no estará en manos de la actual administración, sino del próximo gobierno, de acuerdo con analistas. FP





