El Banco Central de Venezuela (BCV) inició las gestiones para repatriar barras de oro, valoradas en unos 550 millones de dólares y que se mantienen en bóvedas del Banco de Inglaterra. El trámite es con el objetivo de regresar 14 toneladas de oro y evitar que sean embargadas por los acreedores del país a cargo de Nicolás Maduro, que está en su quinto año de recesión con hiperinflación y enfrenta sanciones de la Unión Europa y Estados Unidos Venezuela acumula deudas millonarias con acreedores y tenedores de bonos y algunos han comenzado a pedir en tribunales embargos de activos que el país tiene en el extranjero para cobrar lo que se les debe.
“Esa decisión de traer el oro evidencia la preocupación del gobierno de una congelación de bienes si las sanciones aumentan”, dijo Tamara Herrera, economista de la firma local Síntesis Financiera.
Hace dos meses el BCV envió una notificación al Banco de Inglaterra en la que indicó que tiene la intención de regresar  a su país el metal que forma parte que forma parte de las reservas internacionales del país. Sin embargo, el trámite ha demorado, debido a que aún no se define una ruta para regresar los lingotes de manera segura. De las reservas internacionales, que son 8,760 millones de dólares, dos tercios están en barras de oro, lo que representa 151 toneladas, según datos más recientes del BCV. Hace cuatro años equivalían a unas 360 toneladas. De hecho, no es la primera vez que Venezuela repatria oro, entre 2011 y 2012 trajo los lingotes que estaban en bancos de Estados Unidos y Europa por orden del expresidente Hugo Chávez, con el  argumento de que se trataba de la “soberanía en el manejo de los activos”.       do