El Brexit tendrá que esperar un poco más. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, pidió prórroga para la consolidación del Brexit, que se contemplaba sucediera el 29 de marzo de 2019. En una carta dirigida a miembros del Parlamento de la Unión Europea, May pide que la fecha se extienda hasta el 30 de junio del mismo año, alegando que sería imposible preparar una nueva propuesta de transición y llevarla a voto ante congresistas británicos a nueve días de la fecha inicial.
Si la moción pasa, estoy segura de que el Parlamento procederá a ratificar el acuerdo de manera constructiva. Pero es claro que el proceso no podrá completarse antes del 29 de marzo de 2019 […] Por lo tanto, escribo para informar al Consejo Europeo que el Reino Unido busca una extensión al período del Artículo 50 […] hasta el 30 de junio de 2019. Me sentiré muy agradecida por la oportunidad de presentar esta posición ante nuestros colegas [Europeos] el jueves”, se lee en la carta.
La petición de May llega tras meses de negociaciones difíciles con congresistas opositores al interior del Parlamento, quienes ya rechazaron dos de los acuerdos de transición presentados por la primera ministra. Días antes, ésta se encontraba contemplando la posibilidad de un tercer voto, aunque miembros conservadores de la Cámara de los Comunes advirtieron que sólo aceptarían un acuerdo “fundamentalmente distinto; no distinto en términos de lenguaje, sino distinto en términos sustanciales”. Aunque la petición de prórroga lanza un salvavidas a la posibilidad de una relación post-Brexit menos áspera entre Europa y Reino Unido, no existe garantía de que ésta no termine por hundirse también. Para empezar, la prórroga tendrá que ser aceptada por los líderes europeos, quienes se reunirán este jueves. Además, incluso si se extiende la fecha hasta el 30 de junio y un tercer voto sucede, cabe la posibilidad de otra negativa por parte de los legisladores británicos. El Brexit es el nombre que se le dio al referéndum que tuvo lugar en junio de 2016 y  en el que los ciudadanos del Reino Unido votaron sobre su permanencia como parte de la Unión Europea. El voto a favor de una separación se llevó la victoria con 51.89%. A pesar de su divorcio político, ambas partes han buscado la manera de salvar su relación comercial post-Brexit. Los esfuerzos de la primera ministra May y su gabinete, sin embargo, han chocado con los congresistas conservadores al interior del Parlamento, quienes insisten en que los acuerdos de transición ofrecidos por el actual gobierno mantienen lazos demasiado estrechos con la Unión Europea.   Te puede interesar: En Reino Unido aún no hay acuerdo de separación con la Unión Europea.  cach