Theresa May, primera ministra británica, acudió a Bruselas para presionar buscar el apoyo de los líderes después de sobrevivir a un motín parlamentario que reflejó el punto muerto en el que está el Brexit. Ayer, May obtuvo el respaldo de 200 diputados del Partido Conservador con el rechazó de 117, en una moción de censura que profundizó las divisiones, a pocas semanas de que venza el plazo para que el Parlamento apruebe un acuerdo que evite una salida desordenada de la Unión Europea (UE). Stephen Barclay, ministro para el Brexit, delaró que May buscará garantías de que Reino Unido no estará atada a la Unión Europea de forma indefinida tras el Brexit. En relación al viaje que May hará por Europa y de su asistencia a una cumbre de la UE, Barclay afirmó que la primera ministra tiene tiempo para mantener conversaciones con colegas europeos. Te puede interesar: May podría retrasar voto sobre Brexit en el Parlamento Pero en el cronograma del Parlamento no se incluyó ninguna votación sobre el Brexit y no parece que haya apoyo de los líderes europeos. Un borrador de la declaración del encuentro de la UE de seis puntos, sólo indicaba que las garantías que se podrían ofrecer no cambiarían ni contradecirían el acuerdo firmado el mes pasado, que tuvo dos años de negociaciones. Esta semana, May canceló una votación parlamentaria sobre su acuerdo al reconocer que sufriría una dura derrota en la Cámara de los Comunes, pero prometió una nueva votación antes del 21 de enero. El 29 de marzo del próximo año es la fecha prevista para la salida del Reino Unido del bloque europeo; además de un Brexit con acuerdo abre una salida sin el mismo o hasta de un nuevo referendo. Te puede interesar: Eurocámara revisará acuerdo para Brexit Con información de Reuters mfh