Las nuevas tarifas impuestas a México son, en última instancia, una cuestión de seguridad nacional para Estados Unidos, explicó el presidente Donald Trump. El mandatario justificó las medidas arancelarias que anunció la noche del jueves alegando que servirán para que México detenga el flujo de inmigrantes ilegales y acabe con lo que ha llamado una crisis para la integridad y seguridad de su país.
“La cooperación pasiva de México al permitir la incursión masiva [de inmigrantes] constituye una emergencia y una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y la economía de Estados Unidos. México tiene leyes migratorias muy fuertes y podría detener con facilidad el flujo de inmigrantes ilegales, e incluso podría regresarlos a sus países de origen. Además, México podría con toda facilidad y rapidez detener a los inmigrantes ilegales que entran a su territorio desde Guatemala”, se lee en una declaración del presidente publicada por la Casa Blanca.
En un despliegue que ya se ha vuelto común durante su administración, Trump enfatizó las consecuencias que la inmigración ilegal masiva ha tenido para sus ciudadanos, particularmente en materia criminal. Según el presidente, todo tipo de criminales aprovechan la porosidad de la frontera entre México y EU para adentrarse en territorio estadounidense, causando estragos entre la población.
“Pandilleros, contrabandistas y traficantes tanto de personas, drogas ilegales y narcóticos de todo tipo están siendo vertidos desde la frontera sur directamente hacia nuestras comunidades. Miles de vidas inocentes se pierden cada año como consecuencia de este caos sin ley. ¡Esto debe parar AHORA!”, dice el comunicado.
Tanto el tema fiscal como el laboral figuraron también entre las razones que Trump dio para justificar los nuevos gravámenes. De acuerdo con el presidente, el volumen de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos es tal que la carga termina siendo sufrida por los ciudadanos estadounidenses, cuyos impuestos son los que pagan por la maquinaria burocrática que procesa a los migrantes. Además, una de las consecuencias directas de las tarifas cuando alcancen su punto más elevado será que varias empresas estadounidenses que operan en México se verán obligadas a migrar sus operaciones de vuelta a EU.
“Si México falla, las tarifas permanecerán en niveles altos y puede que las compañías ubicadas en México comiencen a mudarse de vuelta a los Estados Unidos para producir sus bienes y productos […] la imposición y mantenimiento de esta tarifas producirá un retorno masivo de empleos hacia los Estados Unidos”, se lee en el comunicado.
México no es el único culpable señalado por el presidente. Los legisladores del Partido Demócrata -los principales opositores de su administración- también figuran entre la lista de responsables.
“Los Demócratas del Congreso están bien enterados de esta situación horrible, mas se rehúsan a ofrecer cualquier tipo de ayuda. Esto es un abandono total del deber. La crisis migratoria es una calamidad que debe resolverse (y que puede ser fácilmente resuelta) en el Congreso”, escribió Trump.
Donald Trump anunció la tarde del jueves que impondrá aranceles de 5% a todas los productos provenientes de México si el gobierno federal no detiene el flujo migratorio hacia Estados Unidos. La primera oleada de gravámenes entrarán en vigor el 10 de junio. De no cumplirse las expectativas del gobierno estadounidense, estos escalarán a 10% a partir del 1 de julio, a 15% el 1 de agosto, a 20% el 1 de septiembre y a 25% el 1 de octubre. Permanecerán en ese porcentaje hasta que el gobierno de EU decida que la crisis migratoria ha quedado resuelta.   Te puede interesar: Impondrá Trump aranceles de 5% a todas las importaciones mexicanas cach