Miles de sindicalistas franceses se manifestaron en las principales ciudades y poblados del país contra la política de reformas sociales del gobierno del presidente Emmanuel Macron, entre la que se plantean recortes al crecimiento de jubilaciones, ayudas a las familias, al desempleo y a la vivienda. Alrededor de un centenar de manifestaciones fueron realizadas a lo largo del país, convocadas por los sindicatos Fuerza Obrera (FO) y Confederación General del Trabajo (CGT) para expresar el rechazo a la política social del ejecutivo galo. La manifestación más concurrida fue la de París, en donde alrededor de 21 mil personas desfilaron por el centro de la capital gala. Según medios locales, la policía arrestó a cuatro de los manifestantes de la protesta parisina por diversos ataques violentos. El secretario general del sindicato CGT, Philippe Martínez, afirmó que durante la jornada se manifestaron por toda Francia alrededor de 300 mil personas.
“Ha sido una jornada exitosa de movilización que ha servido para expresar el descontento”, comentó.
Con las manifestaciones, organizadas cada tres meses, los sindicatos quieren ejercer presión sobre el gobierno para que tome en cuenta sus demandas en las próximas reformas para las jubilaciones y el subsidio de desempleo. Los grupos agremiados denuncian que Macron busca destruir el modelo social, al dar prioridad a la desigualdad y violación de derechos colectivos en el territorio francés. A la par,  el Gobierno francés ha experimentado una serie de dimisiones en su gabinete en los últimos días, situación que ha generado un clima de incertidumbre en el país europeo. El presupuesto para 2019 anunciado en septiembre pasado, incluye medidas fiscales en favor de las empresas y particulares, y la supresión de más de 4,000 empleos públicos, –uno de cada 1,300– para reducir el gasto. Además se perfila el recorte de impuestos en 18,800 millones de euros para las empresas y de 6,000 millones de euros para los hogares. Sin embargo hay otras medidas para avanzar en el crecimiento económico y que no han tenido una buena recepción: las pensiones de los jubilados, las ayudas a las familias y a la vivienda quedarán prácticamente congeladas en 2019 ya que aumentarán apenas un 0,3 por ciento, por debajo de la inflación.   (Con información de Notimex y Agencias)     do