Senadores de Estados Unidos solicitaron al representante comercial de ese país, Jamieson Greer, que en cualquier proceso de renegociación del T-MEC se coloque como eje central la protección de los empleos manufactureros estadounidenses.

En una carta dirigida al titular de la Oficina del Representante Comercial (USTR), los legisladores demócratas Gary Peters, Amy Klobuchar, Tammy Baldwin, Tina Smith y Elissa Slotkin subrayaron que, durante la revisión del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, el equipo negociador debe incentivar la expansión de la manufactura nacional.

Los senadores también plantearon que se refuercen las medidas para proteger a las empresas estadounidenses frente a prácticas comerciales desleales del Partido Comunista Chino, así como fortalecer el respaldo a la mano de obra del país.

Como senadores que representan a estados manufactureros, coincidimos en que es necesario mejorar nuestro panorama económico y comercial, así como nuestras relaciones.

Nuestro panorama actual es el resultado de decisiones políticas, y a través de ellas, debemos exigir mejores resultados —escribieron los senadores—“, expusieron.

En el documento, los legisladores señalaron que la vía para alcanzar mejores condiciones económicas pasa por una estrategia industrial integral, que contemple aranceles específicos alineados con objetivos estratégicos, la aplicación estricta de las leyes comerciales vigentes y una renegociación firme de los acuerdos para obtener mejores condiciones para fabricantes, consumidores y trabajadores estadounidenses.

La carta también hace referencia a la alianza comercial de Estados Unidos con México y Canadá, la cual calificaron como crucial. Sin embargo, indicaron que recientes políticas comerciales de la Administración Trump han mermado la confianza en dicha relación.

En ese contexto, advirtieron que, como resultado de las políticas impulsadas por Donald Trump, la deslocalización de la manufactura nacional ha continuado, afectando a economías locales y trabajadores del Medio Oeste.

Desafortunadamente, las medidas tomadas este año por la Administración han generado caos en lugar de avanzar para abordar los desafíos estructurales necesarios para apoyar a industrias críticas y mejorar la seguridad económica de los trabajadores en todo el continente.

Los incentivos internos mejorados en el marco del T-MEC y los incentivos para la manufactura, como los créditos fiscales de la Ley de Reducción de la Inflación, han sido reemplazados por aranceles generalizados e incertidumbre. Las relaciones de larga data con algunos de nuestros socios más confiables han cambiado drásticamente en un abrir y cerrar de ojos”, aseguraron.

Asimismo, los senadores enfatizaron la necesidad de atender las preocupaciones económicas y de seguridad nacional vinculadas a las prácticas comerciales desleales de China, particularmente en el sector automotriz.

De acuerdo con los legisladores, las deficiencias del actual T-MEC han abierto espacios para que fabricantes de automóviles chinos inviertan en el mercado norteamericano. Estas inquietudes se intensificaron tras el anuncio de enero de 2026 del primer ministro canadiense, Mark Carney, “que allanó el camino para la entrada de vehículos eléctricos chinos al mercado canadiense con aranceles bajos”.

Durante las próximas negociaciones, la USTR debe impulsar cambios que garanticen que las entidades extranjeras no puedan utilizar el acuerdo para eludir leyes comerciales nuevas o existentes.

“Si esta Administración se toma en serio la relocalización de nuestras cadenas de suministro críticas, debe impedir que nuestros adversarios obtengan acceso preferencial a nuestros mercados”, indicaron.

ER