La Reserva Federal de Estados Unidos (FED, por sus siglas en inglés) elevó la tasa de referencia 25 puntos base, el cual pasó 2.25 a 2.50%, lo que representó ser el cuarto movimiento en la política monetaria en el año y como se esperaba por analistas del mercado. Jerome Powell, presidente de la FED, desafió los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que en varias oportunidades dijo públicamente que subir la tasa en este contexto era “una locura”. Ésta es la cuarta alza en tasa en lo que va del año, luego de los ajuste durante los meses de marzo, junio y septiembre. Es también la novena alza desde que inició el ciclo de alzas en diciembre de 2015. Lo que lo analistas e inversores quieren es confirmar si la Fed hará en 2019 un pausa en su política de endurecimiento monetario. También te puede interesar: El Banco Central Europeo mantuvo sin cambio su tasa de interés. Los movimientos de la Reserva Federal están pensados para reducir el apoyo de la política monetaria a una economía de Estados Unidos que está creciendo mucho más rápido de lo que los gobernadores del Banco Central creen que es sostenible, reportó el medio especializado El Financiero. Con la caída del precio del petróleo, un débil crecimiento en Europa y China y la esperada desaparición del estímulo fiscal de un paquete de recortes de impuestos del gobierno de Trump, la FED parece estar lista para alejarse de su opinión previa de que la economía podría resistir otras tres alzas de tasas el 2019.
“Se encuentran en un punto de inflexión”, dijo Carl Tannenbaum, economista jefe de Northern Trust. “Es muy probable que haya una desaceleración en el crecimiento y no saben cuánto crecimiento y qué tipo de crecimiento queda después de que el estímulo fiscal se agote. Y es por eso que no saben si necesitan cero, una o más alzas de tasas”.
LP