Derrick Evans, recién elegido legislador estatal republicano de Virginia Occidental, renunció a su cargo tras ser identificado en un video en el que entraba por la fuerza al Capitolio al grito de “estamos dentro” en los disturbios del pasado miércoles.
El legislador electo engrosa el grupo de 13 presuntos participantes en el asalto y que han sido acusados por el allanamiento de la sede del Legislativo, en el que hubo cinco muertos, incluido un policía, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Derrick Evans ha sido acusado de ingresar ilegalmente en terrenos restringidos, un delito federal, tras haber sido grabado en un video en el que se le ve a él con otros manifestantes que entraron por la fuerza.
El abogado del legislador, John Bryan, emitió este jueves un comunicado en el que sostuvo la inocencia de su cliente, de quien dijo que estaba ejerciendo sus derechos de libre expresión.
Sin embargo, Evans renunció este sábado a través de una carta que se hizo de conocimiento público.
Asimismo, este viernes fue detenido Richard Barnett, quien ingresó ilegalmente al recinto legislativo en los hechos del miércoles y quien, además, se fotografió sentado en la silla de la oficina de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
El individuo, identificado como Richard Barnett, ha sido acusado de entrada ilegal a un edificio restringido, entrada violenta y conducta desordenada en el Capitolio y robar propiedad pública, por el correo de la legisladora que presuntamente se llevó después de haber posado para los fotógrafos.
Barnett, de 60 años y conocido por el sobrenombre de “Bigo”, fue detenido en la ciudad de Little Rock, en Arkansas, informó el fiscal federal adjunto de Washington, Kenneth Kohl.
El individuo fue fotografiado sentado, con los pies sobre el escritorio de Pelosi, en el despacho de la presidenta de la Cámara de Representantes, una imagen que rápidamente dio la vuelta al mundo como epítome del caos generado por los trumpistas en el Congreso.
En su página de Facebook, según los medios locales, Barnett ha defendido posturas cercanas al nacionalismo blanco y escribió que está preparado para una muerte violenta.
Manifestantes fuertemente armados
Los 13 detenidos hasta ahora son sólo los primeros, ya que se mantendrán los esfuerzos contra “los responsables de los actos criminales de violencia y destrucción desarrollados durante la violación del edificio del Capitolio”, dijo el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI en inglés), Christopher Wray.
“Para ser claros, lo que ocurrió ese día no fue una actividad protegida por la Primera Enmienda (que garantiza la libertad de expresión), sino una afrenta a nuestra democracia”, agregó Wray.
Entre los detenidos está Lonnie Coffman, de Alabama, acusado de posesión de un arma de fuego no registrada y en cuyo vehículo la policía encontró “11 artefactos explosivos conocidos como cócteles Molotov y armas de fuego”, informó el Departamento de Justicia.
Te puede interesar: Demócratas consideran un segundo intento de destitución contra Trump por toma del CapitolioTambién Christopher Alberts, de Maryland, quien llevaba “una pistola en la cadera, un chaleco antibalas”, una mochila con una navaja, una máscara antigás y un “botiquín de primeros auxilios”.
La Fiscalía General de Estados Unidos se dispone a abrir un caso criminal federal por la muerte del policía en estos incidentes, según informaron hoy medios locales.
El agente de la policía del Capitolio Brian Sicknick fue una de las cinco víctimas mortales del asalto perpetrado por los seguidores de Trump para interrumpir una sesión, en la que se certificaba la victoria electoral del demócrata Joe Biden.
Los congresistas demócratas y algunos republicanos han responsabilizado a Trump de los incidentes, por haber instado a los manifestantes a acudir al Congreso en un discurso ante la Casa Blanca en el que reiteró sus acusaciones sin fundamento de un fraude en las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre.
GC




