La relación entre Donald Trump y Xi Jinping se ha amargado.  El mismo mandatario estadounidense reconoció que, lo que consideraba una relación de respeto e incluso aprecio con el presidente de China se ha venido deteriorando desde hace meses. 
“Solía tener una muy buena relación con él. Tenía una gran relación con el presidente Xi. Le aprecio, pero ya no siento lo mismo ahora […] No he hablado con él desde hace tiempo”, comentó Trump el lunes en entrevista con la cadena Fox Sports. 
Las palabras del presidente de Estados Unidos resumen las tensiones revividas entre las dos economías más grandes del mundo.  Ambos países pasaron la mayor parte de 2019 enfrascados en una riña comercial que estancó economías enteras y picó las aguas del comercio internacional. Los humos se tranquilizaron con la firma de la primera fase de lo que se esperaba fuera un macro-acuerdo comercial. Sin embargo, el estallido de la pandemia del coronavirus reavivó las fricciones.  Funcionarios de Washington y de Pekín llevan meses intercambiando acusaciones, amenazas y sanciones por el tema de la pandemia, asuntos comerciales, de tecnología, seguridad nacional y política pura.   Las tensiones renovadas entre los dos titanes económicos llegan en un momento por demás delicado. La economía global atraviesa un proceso de reapertura con miras a sanar las heridas dejadas por la pandemia del coronavirus. Cada vez que China y EU reviven el espectro de la guerra comercial, los mercados tiemblan, pues el conflicto añadiría a la tormenta del COVID-19, que sigue golpeando con fuerza.    Te puede interesar: China calienta los humos con más sanciones contra funcionarios de EU (Cortesía EFE) cach