Theresa May realizó un movimiento desesperado en su última propuesta de acuerdo para la ejecución del Brexit. La primera ministra del Reino Unido presentó el martes ante sus colegas la propuesta final de Brexit, la cual había generado anticipación después de que May dijera el domingo que ésta sería “una oferta audaz”. La nueva propuesta incluye, en caso de que sea aprobada, un requerimiento para que los miembros del Parlamento voten a favor o en contra de un segundo referéndum.
“Por lo tanto, el gobierno incluirá en el acuerdo de retirada un requerimiento para que se vote respecto a si debe ejecutarse un segundo referéndum, el cual deberá suceder antes de que el  acuerdo sea ratificado”, explicó May en un discurso ante el Parlamento.
La movida ha sido descrita como “desesperada” por varios comentaristas y miembros de la prensa inglesa. En efecto, la misma May señaló que esta parte del acuerdo es su manera de levantar un puente entre su punto de vista y el de aquellos que consideran que lo mejor sería dejar que el pueblo británico vote sobre realmente quiere divorciarse de la Unión Europea. La primera ministra estableció en varias ocasiones que no considera un segundo referéndum como la mejor opción. Sin embargo, este nuevo acuerdo representa la cuarta y última oportunidad que tiene para llevar a cabo un Brexit que deje una relación comercial establecida con Europa. Otros puntos del nuevo acuerdo incluyen el mantenimiento de protecciones medioambientales en la región, la promesa de garantizar derechos laborales que no sean menores que los de trabajadores europeos y la posibilidad de que el Parlamento vote respecto a si conservar o no una relación aduanera con la UE. Este acuerdo se pondrá a votación a inicios de junio. La fecha límite impuesta por el Parlamento Europeo para la consolidación del Brexit es el 31 de octubre de este año.   Te puede interesar: Negociaciones del Brexit colapsan; la oposición ya no quiere dialogar cach