El tema arancelario figuró poco durante la primera ronda de negociaciones entre funcionarios mexicanos y estadounidenses. La mayor parte del tiempo en la mesa de diálogo se dedicó al tema migratorio, en el que ambas partes acordaron la existencia de una crisis y la necesidad de hacer algo al respecto, informó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon.
“El punto de partida es que ambas partes reconocemos que la situación actual no se puede mantener como está. Se dio el reporte ahí de números y, efectivamente, los flujos [migratorios] están creciendo demasiado”, dijo el canciller mexicano en conferencia de prensa el miércoles.
El mismo día de las negociaciones, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU presentó las cifras de aprehensiones al mes de mayo. Según sus datos, más de 133 mil inmigrantes ilegales fueron capturados ese mes en la frontera entre México y Estados Unidos. Esto equivale a más de 4 mil 200 diarias. Dada que ninguna de las partes desechó su postura, se retomarán las negociaciones el jueves, ya que hayan tenido tiempo para analizar la perspectiva de su contraparte sobre el tema migratorio.
“Mañana [jueves] vamos a estar trabajando varias horas […] para explorar cómo podemos acercar las posiciones”, declaró Ebrard Casaubon.
Respecto a las exigencias de Estados Unidos sobre el tema migratorio, el secretario se limitó a decir que “el gobierno de EU está buscando medidas que tengan efecto a corto plazo, o a plazo inmediato”.  

Avanzamos, pero no lo suficiente: Trump

El mandatario estadounidense Donald Trump reconoció que hubo avances en la conversación de ambas administraciones, pero quedó insatisfecho con estos logros.
Hay progreso, ¡pero no lo suficiente! Los arrestos en la frontera a mayo alcanzaron los 133 mil porque México y los demócratas del Congreso se rehúsan a ceder en la reforma migratoria”, escribió Trump en su cuenta oficial de Twitter.
México ya tiene un día menos para convencer al gobierno estadounidense de que cancele la imposición de aranceles, los cuales se aplicarán a todas las importaciones mexicanas a partir del 10 de junio. Mientras que Marcelo Ebrard y el presidente Andrés Manuel López Obrador mantienen la esperanza de que se llegue a un acuerdo antes de esa fecha, Donald Trump cree que ambas partes seguirán negociando con las tarifas cobrándose en aduana. Trump espera que los gravámenes sumen a los ingresos de su administración y ocasionen un éxodo de empresas manufactureras hacia suelo estadounidense, lo cual se traducirá en más empleos. Sin embargo, tanto industriales como legisladores estadounidenses (algunos del propio partido del presidente) ven en los aranceles un peligro latente para su economía.  Por eso, se especula que el legislativo tenga un plan para contrarrestar el golpe arancelario de Trump.   Te puede interesar: Peso recupera terreno frente al dólar pese a amenazas de Trump cach