El Brexit se le ha ido de las manos a la primera ministra británica, Theresa May. Con 329 votos a favor y 302 en contra, el Parlamento británico votó a favor de tomar el control del proceso del Brexit, que se encontraba bajo el resguardo de May. Así, los congresistas ahora podrán votar el miércoles respecto a varias alternativas que se encuentran sobre la mesa, entre ellas un divorcio más “suave” de la Unión Europea e incluso un segundo referéndum. Horas antes del voto, May expresó sus frustraciones ante la falta de apoyo para un acuerdo de transición, que ha sido categóricamente rechazado en dos ocasiones por el ala euroescéptica de la legislatura. Además, la primera ministra se mostró escéptica y un tanto alarmada ante las consecuencias que podría traer el voto a favor de arrebatarle el control del Brexit.
“Debo confesar que soy bastante escéptica ante ese procedimiento [de votación], que ya hemos ensayado sin éxito en otras ocasiones en nuestra historia. Es muy probable que acabe produciendo resultados contradictorios, o lo que es peor, ningún tipo de resultado. Y establecerá un desafortunado precedente que acabará con el equilibrio mantenido hasta ahora ente nuestras instituciones democráticas”, dijo May ante la asamblea.
Además, la funcionaria subrayó que incluso si los legisladores ingleses llegan a un acuerdo respecto a las otras opciones existentes para el Brexit, eso no garantiza que el Consejo Europeo vaya a cooperar. El arrebato marca un golpe devastador para la primera ministra, quien ha intentado negociar un acuerdo entre sus colegas del Parlamento inglés y las autoridades europeas. El pasado jueves, miembros del Consejo Europeo concedieron a la administración de May una prórroga para el Brexit, cuya fecha límite original era el 29 de marzo de este año. May pidió que la fecha se extendiera hasta el 30 de junio, pero los miembros del Consejo dijeron que lo más que podían prolongar el proceso por el momento era hasta el 22 de mayo, si se votaba a favor de un acuerdo de transición en el Parlamento inglés. Si no había acuerdo, el Brexit tenía que suceder a más tardar el 12 de abril. El Brexit es el nombre que se le dio al referéndum que tuvo lugar en junio de 2016 y  en el que los ciudadanos del Reino Unido votaron sobre su permanencia como parte de la Unión Europea. El voto a favor de una separación se llevó la victoria con 51.89%. A pesar de su divorcio político, ambas partes han buscado la manera de salvar su relación comercial post-Brexit.   Te puede interesar: Bolsa Mexicana de Valores gana 0.48 por ciento, atenta a noticias sobre el Brexit (Con información de The Guardian) cach