Mike Bloomberg abrirá su chequera de 60 mil millones de dólares (mdd) para apoyar partido demócrata rumbo a las elecciones generales de Estados Unidos este año. Fuentes cercanas al multimillonario dijeron a la agencia Reuters que este formará una “organización independiente” dedicada que canalizará fondos para apoyar a los candidatos demócratas -incluyendo el nominado presidencial- en las elecciones generales que tendrán lugar en noviembre. Los recursos se utilizarán sobre todo para crear videos, anuncios y otros productos mediáticos con los que se atacará la campaña del presidente Donald Trump, quien es la opción favorita para la candidatura del Partido Republicano. La prioridad de este grupo serán los estados de Arizona, Florida, Michigan, Carolina del Norte, Pensilvania y Wisconsin, todos ellos territorios clave en la carrera presidencial. Bloomberg tuvo una campaña corta, llamativa y poco fructífera. El magnate de la información financiera lanzó su sombrero al ring en noviembre para buscar la candidatura del Partido Demócrata. En menos de cuatro meses, el multimillonario echó mano de más de 500 millones de dólares en anuncios de todo tipo para su campaña. La inversión, sin embargo, no rindió frutos. Bloomberg fue aporreado por el resto de los contendientes en su primer debate y tuvo un desempeño abismal en las primarias demócratas, sobre todo en el llamado “Súper Martes”. Ante la derrota, el multimillonario y ex gobernador de Nueva York insistió en continuar la batalla en contra de Trump. Aunque su grupo de apoyo impulsará a quien reciba la nominación, Bloomberg ofreció su bendición política al ex vicepresidente Joe Biden.
“Siempre he creído que para derrotar a Donald Trump hay que empezar apoyando al candidato más capaz de hacerlo. Tras el voto de ayer [Súper Martes], es claro que ese candidato es mi amigo y gran estadounidense, Joe Biden”, declaró el magnate en su mensaje de cierre de campaña.
Lo que inició como un campo atiborrado de contendientes ha quedado como una batalla de tres. Joe Biden, Bernie Sanders y Tulsi Gabbard son los únicos nombres que quedan en la carrera rumbo a la nominación demócrata. Gabbard tiene muy pocas probabilidades de victoria, por lo que su estadía es interpretada como un gesto simbólico y casi de protesta por parte de la representante de Hawái. Los dos favoritos son Biden y Sanders. El primero, quien fungió como vicepresidente durante los dos mandatos de Barack Obama, se dibuja a sí mismo como la opción “moderada” que unificará al electorado para destronar a Trump. El segundo, con un historial de activismo de izquierda acumulado desde la década de los ’70, le apuesta a cambios más radicales, con políticas de tintes socialistas. La pregunta que el electorado demócrata, además de las autoridades del partido, es cuál de los dos tiene las mejores herramientas para sacar a Trump de la Casa Blanca.   Te puede interesar: Elizabeth Warren deja carrera presidencial (Con información de Reuters) cach