La reina Isabel II dio el visto bueno a la petición de Boris Johnson para suspender las actividades del parlamento británico cinco semanas antes de la fecha límite para el Brexit. Horas antes, el primer ministro de Reino Unido puso la petición de suspensión sobre la mesa, generando controversia entre legisladores. Estos ven en la suspensión una estrategia para evitar bloqueos a la ejecución un “Brexit duro”, es decir, sin acuerdo de salida pactado con la Comisión Europea. Por lo mismo, la movida fue descrita como un “escándalo anti-constitucional”. La suspensión tendrá lugar a partir del 12 de septiembre -días después de que los legisladores regresen de su receso- hasta el 14 de octubre, día en el que la reina dará su discurso a la nación y dos semanas antes de la fecha límite para la ejecución del Brexit. Los mercados internacionales siguen pendientes del camino rumbo al Brexit, el cual ha estado lleno de obstáculos, tropezones y abismos. La ex-primera ministra, Theresa May, no fue capaz de entablar un acuerdo entre las autoridades de la Comisión Europea y los legisladores de Reino Unido, hecho que forzó su renuncia. Su sucesor, Boris Johnson, prometió  buscar un nuevo trato con las autoridades europeas, aunque ninguna de las dos partes da señales de querer volver a la mesa de negociación sin pactos pre-establecidos. Los mercados temen que Johnson, un euroescéptico conservador, esté llevando al país hacia un Brexit sin acuerdo. De concretarse la separación tan brusca, hay temor del estrago que pueda causar en las cadenas de suministro y en el mercado. La fecha límite para la ejecución del Brexit es el 31 de octubre.   Te puede interesar: Boris Johnson advierte que será difícil alcanzar acuerdo de Brexit con Europa (Con información de BBC) cach