“Esta acción apoya la visión del Comité [Federal del Mercado Abierto] de que una expansión sostenida de la actividad económica, un mercado laboral fuerte y una inflación cercana al objetivo simétrico del comité del 2.00% representan el panorama más probable, aunque todavía existe incertidumbre en torno a este panorama”, explicó Powell en conferencia de prensa.
El recorte a la tasa referencial fue advertido desde hace meses por mercados, analistas y, de un modo más sutil, por el mismo presidente de la Fed. El banco central mantuvo un discurso de cautela durante el primer semestre del año, insistiendo en fijar la tasa objetivo ante señales de una economía estadounidense fuerte combinadas con atisbos de desaceleración económica global. Sin embargo, en su anuncio de política monetaria de junio, Powell apuntó a un posible recorte en la tasa objetivo a finales de julio. La posibilidad de un movimiento a la baja se volvió cada vez más sólida con varios discursos en los que Powell subrayó las señales de desaceleración global y las sospechas de que los niveles de inflación se alejaran más de la cifra meta del banco central. La desaceleración ha empujado a bancos centrales en todo el mundo a revisar sus tasas de interés, generalmente a la baja. Con el recorte de la Fed, cabe la posibilidad de que el Banco de México haga lo propio.Federal Open Market Committee statement: https://t.co/G4AZm343Eu #FOMC
— Federal Reserve (@federalreserve) July 31, 2019
La Fed cierra un ciclo de política monetaria
Con su más reciente decisión de política monetaria, el banco central estadounidense cierra un ciclo iniciado a finales de 2008 en respuesta a la crisis económica global. La tasa objetivo de la Fed quedó en 0.25% (prácticamente 0.00%) en diciembre de 2008. Así la mantuvo hasta diciembre de 2015, cuando decidió elevarla a 0.50%. A partir de entonces, el banco central hizo movimientos al alza, alcanzando el rango de 2.25%-2.50% en diciembre de 2018.





