El Buró de Estadísticas Laborales (BLS por sus siglas en inglés) informó que la inflación general en Estados Unidos disminuyó a 3.1% anual, desde el 3.2% de octubre, en línea con lo esperado por mercados.
En su lectura mensual registró un aumento de 0.1%, luego de que en octubre se mantuvo sin cambios.
El BLS destacó que el índice de vivienda siguió incrementándose en el onceavo mes (nuevamente 0.4%), mientras que el índice de gasolina disminuyó 6.0%. De hecho, la baja en gasolinas llevó al índice de energía a mostrar una reducción (-2.3% mensual), pese a las subidas de otros componentes energéticos.
El índice de alimentos aumentó 0.2% en noviembre, después del 0.3% de octubre. El índice de alimentación en el hogar registró una variación de 0.1% en el mes; el índice de alimentos fuera de casa, de 0.4 por ciento.
Por su parte, los artículos (menos alimentos y energía) reportaron una subida de 0.3%, luego del incremento de 0.2% en octubre.
“Los índices que aumentaron en noviembre incluyen el alquiler, el alquiler equivalente al propietario, la atención médica y seguro de vehículos de motor.
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“Los índices de indumentaria, mobiliario y operaciones del hogar, comunicación y recreación estuvieron entre los que disminuyeron durante el mes”, resaltó el BLS.
Respecto a la inflación anual de 3.1%, la autoridad estadounidense precisó que se debió a que el índice de todos los artículos (menos alimentos y energía) subió 4.0%, igual que lo reportado en octubre. El índice de alimentos aumentó 2.9%
Lo anterior fue compensado por la disminución en el índice energético, que se redujo 5.4% en noviembre respecto al mismo mes de 2022.

¿En qué nos beneficia que baje la inflación en EU?
Una inflación baja en Estados Unidos reduce la presión inflacionaria en México. Esto puede ayudar a mantener estables los precios de los bienes y servicios en el país y, por lo tanto, mejorar el poder adquisitivo de los consumidores.
Igualmente, ayuda a que las exportaciones mexicanas sean más competitivas en los mercados internacionales, ya que los precios de los productos nacionales serían relativamente más bajos en comparación con los de otros.
Asimismo, los precios de los bienes importados a México pueden reducirse, haciéndolos más asequibles para los consumidores mexicanos. Con ello, el consumo recibe impulso y la economía tiene mayor dinamismo.
También contribuye a la estabilidad del tipo de cambio entre el dólar estadounidense y el peso mexicano, lo que puede reducir la volatilidad en los mercados financieros y mejorar la confianza de los inversores.
Finalmente, si la inflación en Estados Unidos baja, es posible que la Reserva Federal (Fed) reduzca sus tasas de interés. Si esto sucede, las tasas de interés en México también pueden bajar, lo que incentiva a empresas e individuos a obtener préstamos y financiamiento para proyectos.
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