“Los departamentos de Justicia y Seguridad Nacional [revisarán las leyes pertinentes] para añadir una nueva barrera de elegibilidad para asilo a los extranjeros que entren o intenten entrar a los Estados Unidos a través de la frontera sur pero que no hayan aplicado un trámite para protección de persecución o tortura donde estuviera disponible en por lo menos un tercer país fuera del propio, distinto a alguna de sus nacionalidades o de su última residencia legal habitual, en su tránsito hacia los Estados Unidos”, se lee en el comunicado emitido en conjunto por ambos organismos.La regla entrará en efecto a partir de 16 de julio, y sólo habrá tres excepciones a la misma:
- Migrantes que prueben que aplicaron trámites de asilo, sin éxito, en por lo menos uno de los países en los que transitaron.
- Quienes puedan caracterizarse como “víctima de una forma severa de tráfico de personas”.
- Quienes hayan transitado sólo a través de países que no forman parte de la Convención de 1951 sobre Estatus de Refugiados, el Protocolo de 1967 o la Convención Contra Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.
La aplicación de la regla del tercer país seguro ya había sido contemplada por autoridades tanto de Estados Unidos como de México desde principios de junio, cuando se negoció la cancelación de aranceles contra bienes mexicanos a cambio de una reducción en el flujo migratorio hacia territorio estadounidense. El gobierno federal de México se comprometió a reforzar su política migratoria, particularmente en su frontera con Centroamérica, de donde proviene el mayor volumen de migrantes indocumentados que transmitan el país. También se buscará contar a futuro con un sistema que distribuya las responsabilidades de asilo en la región, pues la cantidad de personas en tránsito y espera de trámites para refugio se ha vuelto demasiado elevada para la burocracia mexicana y la estadounidense. La administración del presidente Donald Trump ha enfocado buena parte de sus esfuerzos en el tema migratorio durante las últimas semanas. A inicios de julio informó que echaría a andar redadas anti-migratorias en 10 de las principales ciudades del país, anticipando deportar a por lo menos 2 mil migrantes indocumentados. Cabe recordar que la aplicación de mano dura contra migrantes indocumentados fue una de las principales promesas de campaña de Trump en la carrera electoral de 2016. Estados Unidos iniciará el camino hacia las elecciones presidenciales de 2020 pronto, y el hoy presidente planea reelegirse. Te puede interesar: México, listo para dar oportunidades a migrantes deportados: AMLO cachDHS and @TheJusticeDept issue a third-country asylum rule to help reduce a major pull factor driving irregular migration to the U.S. Find out more here: https://t.co/rPpo4MHLKx
— Homeland Security (@DHSgov) July 15, 2019





