El proceso de separación entre Reino Unido y la Unión Europea se complica cada vez más. La fecha establecida para la consolidación del Brexit sigue siendo el 31 de octubre, pero las riñas entre Johnson y los legisladores de oposición ha dificultado bastante la posibilidad de que suceda. La semana pasada, el parlamento británico votó a favor de una ley para bloquear la ejecución de un Brexit sin acuerdo de salida el 31 de octubre, abriendo la posibilidad de que el proceso se retrase hasta enero. Johnson convocó a elecciones con la intención de obtener mayor control sobre la Cámara de los Comunes. Sin embargo, fue incapaz de obtener el apoyo necesario (dos terceras partes de los legisladores) para activar el proceso electoral.The PM is trying to force the country into a disastrous No Deal Brexit. We'll continue to work cross-party to stop his efforts to foist his extreme & damaging plans on the country.
— Liberal Democrats (@LibDems) September 11, 2019
The #LibDems will continue to lead the fight to #StopBrexit altogether👇https://t.co/Mp2XkNJx4v pic.twitter.com/w55GvFQRt5
El primer ministro prometió buscar un pacto de salida satisfactorio con las autoridades europeas, algo que su predecesora, Theresa May, fue incapaz de lograr y que terminó por forzar su renuncia. A pesar de su promesa, existe la sospecha de que Johnson -un conservador euroescéptico- esté guiando al Reino Unido hacia un “Brexit duro”. La oposición teme que si sucede una separación brusca, los efectos de la misma se sentirán con fuerza en las cadenas de suministro y en las economías de la región. Te puede interesar: Boris Johnson se queda corto; no alcanza votos necesarios para convocar elecciones cachCorbyn and his friends in Parliament don’t trust you to make this decision – but I do. Let’s put it to the people: more delay with Corbyn’s #SurrenderBill, or Brexit delivered on October 31st 🇬🇧 pic.twitter.com/q8tIwDMkcH
— Boris Johnson (@BorisJohnson) September 5, 2019





