Con el visto bueno de la Cámara de Representantes, el Senado tendrá que iniciar un juicio político en contra del presidente y votar sobre su destino. La Cámara Alta está dominada por republicanos. Durante el primer juicio contra Trump, fueron estos quienes votaron para perdonarlo. Sin embargo, dado el clima político en Estados Unidos, no hay certeza de que lo mismo vuelva a suceder. El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, se expresó a favor de la decisión de los demócratas, comentando que considera que las acciones del presidente ameritan un juicio y una posible destitución de su cargo, según reportes de The New York Times.Trump instigated a violent insurrection against our democracy AND our country.
— House Democrats (@HouseDemocrats) January 13, 2021
He MUST be held accountable.
Period.
Además, quedan tan sólo siete días para que termine el mandato de Trump. Joe Biden y la su vicepresidenta Kamala Harris tomarán posesión de sus cargos el 20 de enero; es decir, no se sabe si el juicio sucederá antes de que el todavía presidente deje la Casa Blanca.The ultimate blame for yesterday’s events lies with the unhinged criminals who tried to disrupt our government and with those who incited them. But this fact does not preclude our addressing the shocking failures in the Capitol’s security posture and protocols. My full statement: pic.twitter.com/2oJljGDiU8
— U.S. Senator Mitch McConnell (@SenMcConnell) January 7, 2021
Los Estados Unidos, divididos
Las últimas semanas de la era de Trump han sido quizá las más caóticas y políticamente intensas de su mandato, que se caracterizó por los altos niveles de polarización política en Estados Unidos. La caldera ya bullía desde antes de las elecciones del 3 de noviembre. Sin embargo, pasada la jornada electoral, los ánimos siguieron calentándose. El presidente, su equipo de campaña y cientos de miles de sus simpatizantes lanzaron acusaciones de fraude, alegando que hubo irregularidades en el conteo de boletas y pidiendo anular la victoria de Joe Biden. Con el paso de las semanas, y a pesar de que las acusaciones no cesaban, Joe Biden y su equipo fueron moviendo las piezas poco a poco para tomar el control de la Casa Blanca y concretar la transición de poderes. Parecía que la tensión había alcanzado su máximo el 6 de enero, día en el que el Congreso estadounidense ratificaría la victoria de Joe Biden en las urnas. Sin embargo, miles de simpatizantes del presidente tomaron el Capitolio, interrumpiendo el proceso. Biden fue ratificado un día después, pero el daño estaba hecho. El acto fue condenado tanto por demócratas como por republicanos. Hasta el vicepresidente Mike Pence y el mismo Donald Trump expresaron su descontento y pidieron a los manifestantes irse a casa, aunque no soltaron las acusaciones de fraude. A días de la toma del Capitolio, el Partido Demócrata echó a andar la maquinaria para iniciar el segundo juicio político en contra del presidente, a quien intentaron condenar a principios del año pasado por abuso de poder y obstrucción de las labores del Congreso. La líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, caracterizó a Trump como un líder desenfrenado y peligroso, haciendo un llamado para su destitución lo antes posible.Si el voto procede en la Cámara de Representantes, Trump sería el primer mandatario estadounidense en ser enjuiciado dos veces durante su presidencia. Te puede interesar: Trump agradece a AMLO por su amistad y colaboración en tema migratorio cachThe person who is running the Executive Branch of our government is deranged, unhinged, and dangerous. @60Minutes pic.twitter.com/HoiTWc1zQx
— Nancy Pelosi (@SpeakerPelosi) January 11, 2021





