Hechos en Bolivia son un “golpe de Estado”, considera el Gobierno mexicano
Se pedirá una “reunión urgente” de la OEA para analizar la situación en el país latinoamericano
Por Redacción
Hechos en Bolivia son un “golpe de Estado”: Gobierno mexicano
El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, indicó que los hechos de ayer en Bolivia, que concluyeron en la renuncia de Evo Morales a la Presidencia, son un golpe de Estado, pues fue el Ejército el que pidió la dimisión.
En la conferencia de prensa matutina de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el canciller explicó que la víspera, Morales había anunciado nuevas elecciones en Bolivia, luego de que se detectaran “irregularidades” en los comicios de octubre.
No obstante, el Ejército pidió la renuncia del presidente.
“… Y Evo Morales resolvió presentar su renuncia para evitar una guerra civil. Por consiguiente, ese es un golpe, porque el Ejército pidió la renuncia.
“(Esto) lo vemos como un grave retroceso en la vida democrática del continente… estamos muy preocupados. Es una interrupción de la vida democrática de un país”, expuso Ebrard, quien añadió que México pedirá que “se respete el orden constitucional a la democracia en Bolivia”.
En ese sentido, Ebrard expuso que México pedirá una “reunión urgente” de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar la situación en Bolivia, ante el “silencio” del organismo.
“A pesar de la gravedad de los acontecimientos, lo que hubo ayer frente al pronunciamiento militar y las operaciones militares fue un silencio y el primer y esencial artículo de la OEA es la defensa de las libertades y la democracia”, concluyó Ebrard.
Cabe mencionar que Bolivia se encuentra en una crisis política y está en medio de un vacío de poder ante la duda de quien debe tomar el mando del país, ante la sucesión constitucional para ocupar la Presidencia boliviana que queda en un estado incierto.
La víspera, el presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera, la presidenta del Senado Adriana Salvatierra y el jefe de Diputados Víctor Borda, renunciaron a sus cargos, por lo que al frente del Ejecutivo quedaría quien fuera la segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores, lo que llevaría a Jeanine Áñez a asumir el cargo en medio de un vacío de poder.
La Constitución boliviana establece que la sucesión del mando nacional recae primero en el vicepresidente, luego en el titular del Senado y después en el jefe de Diputados, pero todos ellos renunciaron junto con Morales.
Ante esto, la opositora Jeanine Añez, reivindicó su derecho a asumir la presidencia de Bolivia de forma provisional y con el único objetivo de convocar a nuevas elecciones, de acuerdo con la cadena Unitel.
Te puede interesar: Evo Morales renuncia a presidencia de Bolivia
erc