En una votación dividida de 6-3, el Tribunal Supremo de Estados Unidos invalidó los aranceles que el presidente Donald Trump decretó al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).

La decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos marca un punto de quiebre en la política comercial sustentada en facultades de emergencia. En su resolución, el máximo órgano judicial concluyó que el Ejecutivo excedió los límites que le fija la ley al utilizar un instrumento previsto para situaciones extraordinarias con el fin de imponer aranceles “recíprocos” a nivel global, así como gravámenes específicos a importaciones que, según la Administración, buscaban combatir el tráfico de fentanilo.

El fallo no sólo desactiva esos aranceles, sino que abre un frente fiscal de gran escala. De acuerdo con la sentencia, el Gobierno de Estados Unidos tendría que reintegrar decenas de miles de millones de dólares recaudados mediante cobros considerados “inconstitucionales”. Sin embargo, los ministros evitaron definir el procedimiento para efectuar los reembolsos y trasladaron esa responsabilidad a una instancia judicial inferior.

En términos potenciales, la factura podría ser elevada. Si las devoluciones se autorizan en su totalidad, el monto superaría los 170,000 millones de dólares, cifra equivalente a más de la mitad de los ingresos totales generados por los aranceles implementados durante la actual administración.

En ese contexto, el magistrado Brett Kavanaugh advirtió sobre las implicaciones económicas inmediatas. A su juicio, lo que se perfila tras la resolución es un “desastre” para la economía estadounidense, dado que “los efectos provisionales de la decisión del tribunal podrían ser sustanciales”.

“Estados Unidos podría verse obligado a reembolsar miles de millones de dólares a los importadores que pagaron los aranceles de la IEEPA, aunque algunos importadores ya hayan trasladado los costos a los consumidores u otros.

Como se reconoció en los argumentos orales, es probable que el proceso de reembolso sea un desastre”, dijo.

Mientras en Washington se dimensiona el impacto fiscal, en el ámbito internacional las repercusiones varían por país. Según Banco BASE, para México el efecto económico de retirar el arancel general de 25% sustentado en la IEEPA sería limitado, ya que más de 80% de los bienes exportados ya estaban exentos al cumplir con las disposiciones del T-MEC.

El escenario es distinto para China. En su análisis, la institución financiera señaló que la eliminación de estos gravámenes permitirá a ese país descender varias posiciones en el arancel promedio, “lo que le dará ventaja respecto a los países que tienen aranceles sectoriales”.

Los gravámenes anulados por la Corte comprenden el 25% general a México, el 35% general a Canadá, el 10% general a China, así como los aranceles recíprocos aplicados a diversas naciones, anunciados originalmente en el llamado Día de la Liberación y ajustados con posterioridad.

No obstante, la resolución no alcanza a otros aranceles de carácter sectorial que permanecen vigentes, entre ellos los aplicados al aluminio, al acero, automóviles, autopartes, cobre, muebles de madera, autobuses y semiconductores.

Frente a este revés judicial, la Casa Blanca ya había considerado escenarios alternativos. Desde antes de conocerse el fallo, anticipó que exploraría otras bases legales para preservar la política arancelaria. Incluso, se habría evaluado al menos cinco rutas distintas para sostener o restablecer los gravámenes por otras vías jurídicas.

Corte de EU tumba aranceles de hasta 25% by Marco Mares Redacción

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