El exmandatario peruano Alberto Fujimori, recientemente indultado de sus condenas por abusos a los derechos humanos, el día de ayer salió de una clínica en Lima, en una silla de ruedas tras obtener el alta médica.
Este jueves, imágenes de televisión local mostraron a Fujimori mientras salía de la clínica Centenario Peruano Japonesa, en compañía de su hijo menor Kenji, y luego fue escoltado por la policía y periodistas hasta una residencia en el distrito exclusivo de La Molina.
El exmandatario, que gobernó el país durante la década de 1990, salió sonriente con una chaqueta y camisa azul, saludando a numerosos periodistas y seguidores que se habían congregado frente a la clínica donde había sido internado el 23 de diciembre por un cuadro de “hipotensión” y “arritmia” antes de ser indultado.
“Es un paciente convaleciente en este momento, no está con las fuerzas necesarias, pero va ir y continuar por el camino de la recuperación”, dijo Alejandro Aguinaga, médico de cabecera de Fujimori, a la cadena local Canal N.La hija del exmandatario, Keiko Fujimori, publicó una foto en su cuenta de Twitter junto a su padre, Kenji y sus otros dos hermanos.
Muy contentos de darle la bienvenida a nuestro padre en esta nueva etapa de su vida!! pic.twitter.com/DyaFSjOQTx
— Keiko Fujimori (@KeikoFujimori) January 5, 2018
Fujimori pasó su primera noche en libertad en una lujosa casa de Lima, que se alquila por 5.000 dólares mensuales, mide 1.900 metros cuadrados, tiene baños con jacuzzi y múltiples jardines. Su acceso está restringido y resguardado por un contingente policial antidisturbios, según reportaron este viernes los medios locales.
Con información de EFE y Reuters. CV




