Llegará a 1.3 billones de dólares, prevé el organismo El aumento en el costo de transporte y un mayor volumen de importaciones de alimentos básicos elevarán este año la factura mundial de las importaciones a más de 1.3 billones de dólares, pese a que el mercado mundial de alimentos básicos se presenta equilibrado, indicó la FAO. Esa cifra supone un aumento de 10.6 % respecto a la registrada en 2016, informó hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su informe semestral “Perspectivas Alimentarias”. Señaló que los mercados internacionales de alimentos básicos están sostenidos por amplios suministros de trigo y maíz y el repunte de la producción de semillas oleaginosas. Sin embargo, precisó que los costos de transporte y los mayores volúmenes de importación elevarán en 2017 la factura mundial de las importaciones a más de 1.3 billones de dólares. Dijo que las facturas por las importaciones alimentarias de los países menos adelantados, las naciones de bajos ingresos con déficit de alimentos y los de África subsahariana van camino a incrementar aún más, debido a los mayores volúmenes de importación de carne, azúcar, productos lácteos y semillas oleaginosas. Está previsto un aumento de las facturas de importación para todas las categorías de alimentos, excepto para el pescado, cuya demanda creciente en el mercado interno en muchos países en desarrollo se está cubriendo cada vez más gracias a un vigoroso crecimiento de sus sectores acuícolas locales. La FAO también publicó este jueves su reporte mensual sobre índice de precios de los alimentos, según el cual en mayo pasado los precios mundiales de los productos alimentarios básicos subieron por primera vez después de tres meses. De esa manera, el índice de precios de los alimentos alcanzó en mayo pasado un promedio de 172.6 puntos, lo que significó un aumento de 2.2% respecto a abril anterior y un 10% por encima respecto a mayo de 2016. El índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado con base en los intercambios comerciales que hace el seguimiento de los precios internacionales de los cinco grupos principales de alimentos básicos: cereales, aceites vegetales, productos lácteos, carne y azúcar. En mayo pasado, se señaló un aumento de precios para todos esos grupos, excepto el azúcar. En el informe Perspectivas Alimentarias, la FAO indicó que los precios internacionales del trigo deberían permanecer estables, en especial durante la primera mitad de la temporada, mientras que la producción casi récord de cereales secundarios hará que se mantenga una intensa competencia entre los principales exportadores. También se prevé que el suministro de arroz siga siendo abundante, aunque las reservas podrían disminuir a medida que algunos exportadores reduzcan sus existencias almacenadas. Se espera que la producción mundial de semillas oleaginosas aumente hasta un máximo histórico en 2016-2017, debido a los niveles de rendimiento excepcionales de la soja, lo que permitirá un mayor reabastecimiento de las existencias mundiales. Los primeros indicios apuntan a un mercado bien abastecido también en 2017-2018, lo que tendrá aún mayor impacto sobre los precios. La FAO prevé un estancamiento del crecimiento de la producción mundial de carne por tercer año consecutivo, debido principalmente a una baja prevista en China, que se espera incremente las importaciones de Estados Unidos y Brasil. Mientras, estimó que la producción mundial de leche crecerá un 1.4 por ciento en 2017, impulsada por una rápida expansión en la India. La más reciente nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, publicada también este jueves, prevé una contracción de 2.2% a nivel interanual en la producción mundial de trigo. Sin embargo, resaltó que se verá casi compensada por un aumento del 1.4% en la producción mundial de maíz, liderado por América del Sur y África austral, junto a un incremento del 0.7% en la producción mundial de arroz. Mientras que se prevé que la producción mundial de cereales disminuya 0.5 por ciento –quedando en dos mil 594 millones de toneladas-, la FAO recortó su previsión de mayo para la utilización mundial de cereales, con dos mil 584 millones de toneladas. Con una demanda prevista por debajo de la producción, las existencias de cereales están en curso de situarse en 703 millones de toneladas al final de las temporadas en 2018, ligeramente por encima del nivel récord previsto para este año.