Tras casi 14 años en el poder, Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia. El ahora ex-presidente boliviano dejó su cargo a unas horas de haber convocado a nuevas elecciones nacionales, esto como respuesta a los señalamientos de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre irregularidades en las más recientes elecciones presidenciales. La renuncia del mandatario también sucede en medio de un caos político y social suscitado por los resultados de los comicios celebrados el 20 de octubre, en las que él mismo salió victorioso.
“Tengo la obligación de buscar esta paz […] Por esta y muchas razones, estoy anunciado, enviando mi carta de renuncia a la Asamblea Administrativa Plurinacional de Bolivia”, declaró Morales la tarde del domingo en una transmisión nacional.
Varios funcionarios de la administración de Evo Morales también dejaron sus respectivos cargos. La lista incluye al vicepresidente Álvaro García Linera; el ministro de Economía, Luis Alberto Arce Catacors; la presidenta del Tribunal Supremo Electoral, María Eugenia Choque; la ministra de Planificación y Desarrollo, Mariana Prado; la ministra de Culturas, Wilma Alanoca; y el Procurador General del Estado, Pablo Menacho. También renunciaron el jefe de la Policía Boliviana, Yuri Calderón, y el comandante en jefe del Ejército, Williams Kaliman. Este último leyó como parte de su renuncia un comunicado en el que pidió al entonces presidente “que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad, por el bien de nuestra Bolivia”. Según una auditoría ejecutada por la OEA, las elecciones en Bolivia -en las que Evo Morales fue declarado victorioso- mostraron irregularidades que van desde señales de manipulación en el sistema de cómputo de votos hasta actas modificadas. Previo a que se dieran a conocer los resultados de la auditoría, los bolivianos salieron a las calles a protestar en contra de los resultados de las elecciones. En una cadena de sucesos que se han vuelto comunes en países sudamericanos, las protestas desembocaron en enfrentamientos con elementos de seguridad, incrementando todavía más las tensiones entre la ciudadanía y el gobierno en turno. Incluso grupos de policías se amotinaron en contra de las autoridades federales. Evo Morales caracterizó las protestas como parte de un “golpe de Estado” perpetrado por “grupos irregulares”.  

AMLO responde a renuncia de Evo Morales

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) comentó desde su cuenta oficial de Twitter que Evo Morales mostró una “actitud responsable ” con su renuncia. El mandatario mexicano, sin embargo, dijo que reservaría el resto de su postura para su conferencia matutina del lunes 11 de noviembre. Otros funcionarios tanto federales como locales también avalaron la decisión de Evo Morales de renunciar a la presidencia, aunque fueron abiertos con su rechazo a las circunstancias en las que sucedió. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, describió la renuncia como “un acto de cordura y responsabilidad”. El senador morenista Ricardo Monreal Ávila señaló que la renuncia es consecuencia de los esfuerzos de quienes se oponen al gobierno del ahora ex-presidente, añadiendo que es “normal en toda democracia”. Yeidckol Polevnsky, presidenta nacional del partido Morena, describió el suceso como un “golpe duro a la democracia en América Latina”. El Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, señaló que “en Bolivia hay una operación militar en curso”, caracterizando los eventos en el país como un “golpe [de Estado]” y expresando el rechazo del gobierno mexicano hacia el mismo. Según Ebrard Casaubon, hay cerca de 10 mil mexicanos en Bolivia. La embajada mexicana en el país alertó sobre zonas de conflicto, ofreciendo un número de ayuda para comunicarse en caso de peligro. El titular de la SRE extendió la mano a Evo Morales, mencionando que, de así solicitarlo, el gobierno federal le dará asilo político.   Te puede interesar: Aplaude AMLO decisión de Evo Morales de convocar nuevas elecciones en Bolivia cach