Ante la evidencia científica que indica que una nueva cepa del virus SARS-CoV-2, que desencadena la enfermedad Covid-19, acelera hasta un 70% más la transmisión del virus, el primer ministro británico, Boris Johnson, se vio forzado ayer a modificar los planes de movimiento de la población para esta Navidad, con duras medidas restrictivas en gran parte del Reino Unido.

En consecuencia, las autoridades de diversos países europeos y de Israel ordenaron la suspensión de vuelos de pasajeros desde y hacia Reino Unido, así como otras medidas de restricción de personas, como una precaución ante el descubrimiento de la nueva cepa.

El primero de ellos fue Países Bajos que prohibió los vuelos durante 10 días.

En un comunicado, el Ministerio de Sanidad confirmó que un estudio realizado en Países Bajos a principios de diciembre reveló que también circulaba un virus con la variante descrita por el Reino Unido, y, tras la alarma en Londres, las autoridades sanitarias se encuentran ahora analizando esta cepa de coronavirus, cómo se produjo el contagio de la persona afectada y si hay casos relacionados.

La prohibición no incluye el transporte de mercancías, ni la movilidad del personal sanitario, y se mantienen abiertos los diferentes puertos, entre ellos, el de Róterdam, así como el transporte ferroviario, por lo que aún es posible viajar en coche, tren y barco.

Asimismo, Bélgica impedirá los vuelos y los viajes por tren procedentes del Reino Unido durante al menos veinticuatro horas a partir de la medianoche de este domingo, según indicó el primer ministro del país, Alexander De Croo, a la televisión pública flamenca VRT.

En búsqueda de una respuesta conjunta

En Italia, el ministro de Relaciones Exteriores,  Luigi Di Maio, informó igualmente que su gobierno tomó la decisión de suspender los vuelos con Reino Unido.

La medida ha sido ya comunicada a las autoridades de Londres, explicó en las redes sociales el jefe de la diplomacia italiana.

“Como Gobierno tenemos el deber de proteger a los italianos y por esa razón, tras haber avisado al Gobierno inglés, estamos a punto de firmar una medida con el ministro de Sanidad para suspender los vuelos con Gran Bretaña”, explicó Di Maio.

Italia mantiene cifras altas de contagios de Covid-19 y ayer se confirmó que en las últimas veinticuatro horas habían contraído el virus 16,308 personas y que 553 habían perdido la vida, aumentando a 68,447 el balance de víctimas mortales desde el pasado febrero.

Por otro lado, Francia busca una respuesta europea coordinada a la situación sanitaria en el Reino Unido, tras la aparición allí de una nueva variante del SARS-CoV-2.

Las autoridades francesas esperan que la decisión comunitaria tenga lugar a lo largo del día, indicó este domingo una fuente del Ministerio de Exteriores a la cadena pública France Télévision.

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El Elíseo avanzó hoy que el presidente, Emmanuel Macron, ha hablado sobre la situación sanitaria en el Reino Unido y sobre el Brexit con la canciller alemana, Angela Merkel, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

Por lo pronto, la televisión francesa ha difundido que el gobierno del presidente Macron también considera la suspensión de vuelos y el paso del tren que conecta con el Reino Unido, por debajo del Canal de la Mancha, como una medida de precaución.

Fuera de Europa, otros países también aplican medidas restrictivas a la movilidad de personas como es el caso de Israel, que ha prohibido el acceso de extranjeros procedentes de territorio británico, un paso contundente pero con impacto reducido, ya que mantiene vetada la entrada de turistas del exterior desde el inicio de la pandemia.

Sin embargo, la medida sí afecta a británicos o extranjeros con permiso de residencia que quieran volver a Israel tras estar en Gran Bretaña, y solo los diplomáticos quedan exentos de ella, concretó hoy el diario local Haaretz.

GC