Los precios petroleros se recuperaron del descalabro de la sesión pasada después de que Estados Unidos anunciara su intención de intervenir en la guerra de crudo.  El mandatario estadounidense, Donald Trump, anunció el jueves en conferencia de prensa que su administración está midiendo el terreno para determinar cuándo y cómo interceder en el conflicto petrolero entre Rusia y Arabia Saudita. 
“Tenemos mucho poder sobre la situación. Intentamos encontrar una especie de terreno medio. Nos involucraremos en el momento adecuado”, declaró Trump. 
Los precios del crudo respondieron con un optimismo necesitado. El barril de WTI se recuperó 23.8%, una ganancia de 4.85 dólares que lo dejó cotizando en 25.22 dólares por barril.  El Brent, por su parte, avanzó 14.4%, un recuperación de 3.59 dólares con el que se logró vender a 28.47 dólares por barril.   Apenas en la sesión del miércoles, el WTI perdió casi 25% de su valor y el Brent 13%, obligándolos a vender en 20.37 dólares y 24.88 dólares por barril respectivamente.  La crisis en los mercados petroleros estalló el lunes 2 de marzo, con el grito de los precios de crudo en caída. Tras una conflictuada reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en la que Rusia se negó a recortar su producción, Arabia Saudita abrió el flujo de sus reservas de petróleo e inundó el mercado, colapsando los precios.  Desde entonces, los petroprecios han tenido jornadas volátiles con tendencia a la baja, añadiendo nerviosismo a un mercado de por sí espantado por el brote global del nuevo coronavirus (COVID-19).  Esa misma semana en la que los precios del crudo se descalabraron, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, anunció que el gobierno mexicano también tiene planes de mediar entre Rusia y Arabia Saudita. No dio detalles, sin embargo, apelando a la “delicadeza” de una operación de naturaleza diplomática.    Te puede interesar: Precio del petróleo mexicano cae 22.7%, a 14.54 dólares por barril (Con información de The Washington Examiner y El Economista)  cach