El Departamento de Comercio de Estados Unidos informó que en las próximas semanas revisará las solicitudes de productores nacionales para aplicar aranceles a nuevas piezas de automóviles importadas.

Las nuevas tarifas podrían ser justificadas por la administración de Donald Trump como una acción vinculada a la seguridad nacional, según medios estadounidenses.

La víspera, la dependencia mencionó que cualquier organismo o asociación de la industria automotriz puede solicitar aranceles sobre componentes que impacten la seguridad del país.

Aunque no se detalló qué productos podrían ser gravados, el Departamento destacó que la industria automotriz “se encuentra en un estado de rápido desarrollo de diversas tecnologías, incluyendo sistemas de propulsión alternativos, capacidades de conducción autónoma y otras tecnologías avanzadas”.

En agosto, la dependencia escaló su medida comercial sobre más de 400 productos de acero y aluminio, incluidos varios componentes automotrices, que representan un total de 240,000 millones de dólares en importaciones anuales. Entre los productos gravados se encuentran sistemas de escape, acero eléctrico para vehículos eléctricos y piezas para autobuses.

Por su parte, a través de una carta, varios organismos y asociaciones comerciales que representan a fabricantes de automóviles y empresas de autopartes estadounidenses y extranjeras, pidieron al Departamento de Comercio “eliminar más expansiones impredecibles”.

Según las agrupaciones, “la reciente ampliación se llevó a cabo sin la debida notificación y crea importantes costos imprevistos, complejidad e incertidumbre para las empresas estadounidenses”.

(Con información de Agencias)

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