La Cámara de Diputados de Argentina aprobó -con 138 votos a favor, 103 en contra y ocho abstenciones- el presupuesto enviado por el gobierno que prevé recesión y alta inflación para 2019, un año en el que el presidente Mauricio Macri buscará la reelección. El presupuesto fue avalado en medio de gritos y empujones al interior del recinto y  una represión policial contra los manifestantes que se reunieron frente al Congreso para protestar de manera masiva contra el presupuesto y la política económica del gobierno en general. Mientras afuera había corridas, gases lacrimógenos, carros hidrantes, balas de plomo, golpes y detenciones, adentro del recinto parte de la oposición intentó frenar, sin éxito, la sesión. Por lo pronto, no se espera tregua para la tensión política, dado que el proyecto aún será enviado al Senado, por lo que continúa la convocatoria de marchas. El presupuesto del próximo año, arrastra  la crisis que estalló este año en Argentina a partir de una devaluación del 120 por ciento del peso, que sumió a la economía en una recesión del 3.5 por ciento, disparó la inflación del 15 al 50 por ciento e incrementó la pobreza y el desempleo. En ese marco, se espera que el próximo año la recesión sea del 0.5 por ciento y la inflación del 23 por ciento (lo que implica que seguirá siendo una de las más altas del mundo), mientras que el precio del dólar rondaría los 40.10 pesos. Aprobado el presupuesto que recorta un 30 por ciento el gasto en subsidios, así como en obras públicas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) autorizará los 57 mil 100 millones de dólares que le prestó a Argentina para sortear la crisis; el requisito es que el país mantenga un déficit fiscal cero. En términos reales, la reducción del gasto será del 6.0 por ciento en servicios sociales, del 23 por ciento en educación y cultura, del 48 por ciento en vivienda y urbanismo, del 20 por ciento en promoción y asistencia social, del 8.0 por ciento en salud y del 17 por ciento en ciencia y técnica, entre otros. De acuerdo con el proyecto, el objetivo es pasar de un desequilibrio fiscal del 2.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2018 al déficit cero en 2019, aunque un dato alarmante es que el pago de intereses de deuda se incrementa en un 50 por ciento.     (Con información de Notimex)