Estimaciones de la Casa Blanca muestran que la economía de Estados Unidos sufre un impacto mayor al que se tenía previsto por la paralización de su Gobierno, mientras que los Demócratas rechazaron la invitación del presidente Donald Trump para tratar de encontrar una solución. Este martes, la suspensión de las actividades del Gobierno cumplió 25 días sin que el presidente ni los líderes demócratas en el Congreso muestren señales de ceder en la financiación del muro fronterizo con México, motivo por el cual comenzó el cierre parcial del Gobierno. Reuters informó que Trump invitó a un grupo de Demócratas del Congreso, así como a nueve Republicanos para buscar una solución durante el almuerzo, pero la Casa Blanca dio a conocer que los primeros declinaron la invitación. El presidente estadounidense insiste en que el Congreso destine 5 mil millones de dólares para la construcción del muro fronterizo, en un momento en que cerca de 8 mil empleados federales no reciben sus honorarios. Te puede interesar: Trump mantendrá el cierre parcial del Gobierno “el tiempo que sea necesario” Por su parte, los líderes Demócratas de la Cámara de Representantes dijeron que nunca pidieron a sus colegas boicotear la cita con Trump, pero que sí presionaron para considerar si las pláticas con el presidente eran productivas o no. El Gobierno calculó en un principio que el costo por la paralización sería de 0.1 de punto porcentual al crecimiento de la economía cada dos semanas que pasen sin que los trabajadores reciban sus sueldos, pero la cifra actualizada es de 0.13 punto cada semana debido al impacto del trabajo que no hacen 380 mil empleados, además de las labores hechas a un lado por contratistas federales. Los efectos del cierre parcial más largo hasta el momento en la historia de Estados Unidos ya comienzan a sentirse a nivel nacional. Ante la falta de agentes de seguridad en los aeropuertos, hay largas filas de viajeros, además de que las inspecciones de alimentos, medicamentos y granjeros, los cuales están afectados por recientes disputas comerciales, no han recibido ayuda federal. La construcción del muro fronterizo con México es una promesa de campaña de Trump en 2016. Hasta el momento, el presidente ha planteado en hacer una declaratoria de emergencia nacional para así evitar al Congreso y garantizar la financiación del muro, pero en estos días dio marcha atrás con esa idea. Aunque los Demócratas rechazan la construcción del muro, sí apoyan otras medidas de seguridad. En el Senado, Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana, ha dicho que no aprobarán ninguna legislación que no vaya acompañada por el financiamiento del muro, lo cual será lo único que firmaría Trump. Te puede interesar: Gobierno de EU entrará en parálisis por falta de acuerdo entre Trump y Congreso Con información de Reuters mfh