La calificadora internacional Fitch Ratings dijo que las renegociaciones en curso del Tratado de libre Comercio de América del Norte (TLCAN) probablemente no llevarán a una revocación plena del acuerdo, y el pacto final no debería tener un impacto significativo en el acceso comercial de México a los Estados Unidos. Sin embargo, la extensión reciente del período de negociación y los comentarios de cada gobierno después de las conclusiones de la cuarta ronda de charlas han destacado la incertidumbre creciente y los riesgos para el tratado.
“Si Estados Unidos se retira del TLCAN la economía mexicana se enfrentaría a una incertidumbre importante, que muy probablemente llevaría a una pérdida inmediata de confianza y, en el corto plazo, mayor volatilidad del mercado”, refirió.
Fitch agrega que el crecimiento se desaceleraría en el mediano plazo, partiendo de una base que “ya es modesta”, ya que la disrupción inicial probablemente resultaría en una inversión menor y en una dislocación del comercio con efectos potencialmente prolongados en la confianza del consumidor. También actuaría como un shock negativo para la productividad que afectaría potencialmente las tasas de crecimiento en el mediano y largo plazo. La revocatoria del TLCAN significaría volver a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC); sin embargo, las reglas de la OMC no son tan exhaustivas y las tarifas podrían aumentar para ciertos sectores exportadores de México.

Tarifas más altas afectarían exportaciones de autos

De acuerdo con la calificadora las exportaciones de autos mexicanos y de otros sectores diversos de manufactura serían, entre otros, los segmentos más expuestos de la economía si se llegan a aumentar las tarifas para los sectores exportadores de México.
“Las cadenas de distribución se han vuelto sustancialmente interconectadas después de 23 años del TLCAN, y las industrias que exportan la mayoría de sus productos a Estados Unidos, como los autos, se verían directamente afectadas de imponerse tarifas más altas”, remarcó.
Los sectores no manufactureros como propiedad y bienes raíces, ventas al por mayor y banca también podrían afectarse de un crecimiento menor, una confianza inversionista más baja y volatilidad cambiaria. Sobre la depreciación del peso, que sería muy probable si Estados Unidos se retira del TLCAN, Ficht menciona que ayudaría la competitividad de las industrias orientadas a la exportación.
“Diversificar el comercio a mercados por fuera de Estados Unidos también podría ser una opción en el largo plazo para las industrias mexicanas”.
OC