El Partido Demócrata de Estados Unidos está furioso con Donald Trump. En respuesta a la irrupción y toma del Capitolio en Washington D.C. por parte de cientos de simpatizantes de Trump, los demócratas están considerando la posibilidad de un juicio político con el que podría destituirse al todavía presidente de su puesto. La líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, discutió la posibilidad la noche del jueves con el liderazgo del partido, según reportes de medios estadounidenses. El voto sucedería a mediados de la próxima semana, a días de que el presidente electo (Joe Biden) y su vicepresidenta (Kamala Harris) entren oficialmente a la Casa Blanca, poniendo punto final a la era de Trump.
Esto es urgente; es una emergencia de la más alta magnitud. Mi teléfono estalló, y sólo escucho ‘destituya, destituya, destituya’”, declaró la legisladora el jueves ante reporteros.
Pelosi declaró el jueves en conferencia de prensa que Trump no puede ejercer como oficial ni un día más, señalando que tanto ella como varios líderes demócratas consideran iniciar un proceso de impeachment o echar mano de la Enmienda 25 de la Constitución estadounidense. La legisladora ya contactó al líder demócrata en el Senado y al vicepresidente Mike Pence El miércoles fue de locura en Washington. Simpatizantes de Trump irrumpieron en el Capitolio estadounidense, interrumpiendo la certificación de la victoria presidencial de Joe Biden por parte del Congreso. Los manifestantes rompieron vallas y ventanas, chocando de frente con la policía en la sede legislativa y haciendo un desorden en las instalaciones. El acto fue una protesta en contra de los resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, los cuales han sido cuestionado por meses, públicamente, por Donald Trump.  El mandatario estadounidense condenó el acto ese mismo día, pidiendo a los manifestantes que desistieran y volvieran a casa de forma pacífica. Sin embargo, no soltó sus acusaciones de fraude electoral. La noche del jueves, publicó un video en redes sociales en el que condenó de nuevo la toma del Capitolio, pidió calma y concedió la victoria a Biden, asegurando que buscará que la transición de poderes sea ordenada.
Debemos continuar con las labores de Estados Unidos. Mi campaña buscó vigorosamente todas las rutas legales para cuestionar los resultados del voto. Mi intención sólo era proteger la integridad del voto […] Ahora me enfocaré en asegurar una transición de poderes ordenada y tranquila”, dijo.
 

La segunda es la vencida

Este sería el segundo juicio político en contra de Trump. A principios del año pasado, la Cámara de Representantes -dominada por los demócratas- votó a favor de la destitución de su cargo como presidente, esto por acusaciones de abuso de poder y obstrucción de las labores del Congreso. Trump, sin embargo, quedó perdonado con el voto del Senado de mayoría republicana. La composición del Congreso estadounidense es la misma que en aquel voto -mayoría republicana en una cámara, demócrata en la otra-, por lo que el partido azul no podría destituirlo con facilidad. Sin embargo, el repudio en contra de la toma del Capitolio ha sido un sentimiento general, y más de un legislador republicano ha sido crítico del presidente por los sucesos del miércoles y por las acusaciones de fraude.   Te puede interesar: Segunda baja en el gabinete de Trump; renunció Betsy DeVos cach