Irán ha convertido el acuerdo nuclear de 2015 en una herramienta de presión contra países europeos. El mandatario iraní Hassan Rouhani anunció que a partir del miércoles su país comenzará acumular uranio enriquecido y agua pesada, desatendiendo efectivamente parte de los compromisos establecidos en el acuerdo nuclear de 2015. En un mensaje dirigido a Europa, Rouhani dio al bloque de naciones 60 días para tomar una de dos decisiones: salir del acuerdo (como lo hizo el presidente estadounidense, Donald Trump, hace un año) o comprar petróleo iraní, violando así las sanciones comerciales impuestas por Estados Unidos al país árabe. Si Europa opta por no reactivar el comercio petrolero con Irán, Rhouani amenazó con retirar los limites de los niveles de producción de uranio enriquecido en el país, lo cual permitiría al país contar con cantidades de uranio superiores a las necesarias para la generación de energía nuclear. A esto añadió una segunda amenaza: si Europa no toma la decisión correcta, el país reactivará la construcción del reactor nuclear en Arak, la cual fue detenida tras la firma del acuerdo.
“El camino que hemos elegido hoy no es uno de guerra, sino de diplomacia. Pero esta es diplomacia con un nuevo lenguaje, una nueva lógica”, dijo el mandatario iraní.
En 2015, Irán firmó un acuerdo con Estados Unidos, China, Reino Unido, Rusia y Alemania en el que se comprometió, entre otras cosas, a reducir sus niveles de uranio enriquecido, esto con el fin de frenar al país árabe en su camino hacia la producción de armas nucleares. Donald Trump sacó a Estados Unidos del acuerdo en mayo de 2018, cumpliendo la promesa de terminar con lo que describió como “un horrible acuerdo unilateral que nunca debió firmarse”. En noviembre del mismo año, Trump reactivó las sanciones comerciales impuestas a varias industrias clave para la economía iraní -entre ellas la venta de petróleo y los servicios bancarios- como parte de su estrategia para ejercer presión sobre el actual gobierno. Se espera que la administración de Trump imponga más sanciones a Irán, reportó el Wall Street Journal, lo cual añadiría aún más presión a una economía que ya se ve acorralada. Cabe señalar que si Irán cumple sus amenazas, esto no significa que dispondrá de armas nucleares o de la capacidad para producirlas al corto plazo. Sin embargo, con ello retomará un camino que le acerca a ambas posibilidades. Otro factor a tomar en cuenta la animosidad expresada por miembros del gabinete de Donald Trump hacia el gobierno iraní. John Bolton –consejero de seguridad de Trump- en particular ha dicho que la política oficial de la administración debería ser la promoción de un cambio de régimen en Irán. No obstante, la Casa Blanca estableció que el gobierno estadounidense no tiene dichas intensiones.   Te puede interesar: Donald Trump amenaza de nuevo a México por migración ilegal (Con información del New York Times) cach