Boris Johnson sufrió una derrota más en su batalla por llevar a puerto la ejecución del Brexit, con o sin acuerdo de salida. La Suprema Corte de Reino Unido declaró como ilegal la suspensión del parlamento británico a petición del primer ministro y concedida por la Reina Isabel II. Con un voto unánime por parte de los 11 jueves involucrados, la Corte estableció que a pesar de que aconsejar una suspensión del parlamento a la reina no está fuera de la ley, la suspensión en sí bloqueó las funciones constitucionales del cuerpo legislativo.
“La Corte debe concluir, por lo tanto, que la decisión de recomendar a Su Majestad una suspensión del Parlamento fue ilegal porque tuvo el efecto de frustrar o prevenir la habilidad del Parlamento para llevar a cabo sus funciones constitucionales sin justificación alguna”, señaló la Corte en su resolución.
Johnson respondió a la decisión de la Corte señalando que ahora conseguir un acuerdo de salida para el Brexit será todavía más difícil,  esto a poco más de un mes para que se alcance la fecha límite acordada con las autoridades de la Unión Europea. Sin embargo, negó que se esté quedando sin opciones, asegurando que el acuerdo se conseguirá. Las puertas continúan cerrándose para Boris Johnson. Sus colegas del parlamento votaron a favor de una ley que prohibirá la ejecución de un “Brexit duro” (sin acuerdo de salida) el 31 de octubre, abriendo la posibilidad para que se tenga que pedir otra prórroga a la Unión Europea y colocando una piedra más en su camino hacia un pacto de separación. El primer ministro británico tampoco fue capaz de conseguir el apoyo necesario para convocar una elección, con la que planeaba obtener un parlamento que estuviera más en sintonía con sus planes. Ahora Johnson se encuentra en una situación similar a la de su predecesora, Theresa May. La ex-primera ministra intentó por meses negociar un acuerdo de salida que satisficiera tanto a sus colegas del parlamento como a los europeos. Sin embargo, falló una y otra vez, hecho que la forzó su renuncia. En teoría, el Brexit sucederá el 31 de octubre a más tardar, y Johnson aseguró que tendrá lugar con o sin acuerdo de salida. A pesar de que el primer ministro se comprometió a negociar un pacto con Europa, existe el temor de que esté guiando al país hacia una separación brusca, la cual podría tener efectos severos sobre la economía y las cadenas de suministro de la región.   Te puede interesar: Legisladores de Reino Unido preparan acciones para forzar prórroga del Brexit cach