La decisión de la Suprema Corte blinda todavía más la frontera estadounidense y añade presión a los gobiernos de países que forman parte de las rutas comunes para migrantes que buscan ingresar a Estados Unidos. Aunque México es una de las fuentes más importantes del flujo migratorio que corre hacia EU, el volumen de extranjeros que transita el país en rumbo a la frontera norte ha venido incrementando sustancialmente en los últimos años. La resolución de la Suprema Corte de EU convierte a México en la última barrera para los solicitantes de asilo, lo cual podría traducirse en presiones administrativas todavía mayores para las autoridades migratorias del país. Las autoridades mexicanas expresaron públicamente su rechazo a esta nueva medida desde que fue anunciada en julio.DHS and @TheJusticeDept issue a third-country asylum rule to help reduce a major pull factor driving irregular migration to the U.S. Find out more here: https://t.co/rPpo4MHLKx
— Homeland Security (@DHSgov) July 15, 2019
“Este país no coincide con medidas que limiten el acceso al asilo y refugio a aquellas personas que temen por su vida o seguridad en su país de origen por motivos de persecución”, expuso el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, en una declaración pública a mediados de julio.No hay que olvidar que la administración de Donald Trump lleva meses intentando implementar un acuerdo de tercer país seguro con México. De lograrlo, obligaría al gobierno mexicano a absorber las solicitudes de asilo de personas que intentan acceder a Estados Unidos a través de la frontera entre ambos países. Ebrard Casaubon ha insistido una y otra vez en que el gobierno federal no aceptará un acuerdo de tercer país seguro bajo ninguna circunstancia. Te puede interesar: Queda trabajo pendiente en tema migratorio, apunta EU tras reunión con México (Con información de NBC News) cach





