“A pesar de su éxito, la OMC no ha sido capaz de adaptarse suficientemente a una economía global que cambia rápidamente. El mundo ha cambiado, pero la OMC, no”, dijo en conferencia de prensa Cecilia Malmström, comisaria europea de Comercio.A la par, dijo que a su consideración la OMC está en su peor crisis y por ello la relevancia de que todos los países miembros ayuden a modernizar la institución. La iniciativa establece tres ejes para la reforma del organismo: adaptar las normas del comercio internacional a la economía global, reforzar el papel de control de la organización y superar el “inminente punto muerto” del sistema de resolución de disputas de la OMC. En cuanto al mayor control, la CE pide instrumentos para hacer cumplir las reglas y trabajar en “desarrollar sanciones que sean eficaces, justas y proporcionadas”. El comercio electrónico también parte de las disposiciones, ya que se pide enfrentar estas barreras, así como las de acceso a los mercados, el trato discriminatorio a inversores extranjeros o distorsiones relacionadas con la transferencia forzada de tecnología. La comisionada también explicó que ya se comenzó a cabildear el asunto con Estados Unidos y Japón a nivel trilateral, y con China en el marco de un grupo de trabajo impulsado tras la última cumbre de la Unión Europea con ese país. Aseguró que en las próximas semanas se seguirán discutiendo estas “primeras ideas” con los socios de la OMC, con miras a preparar “propuestas concretas”. do





