El primer ministro chino, Li Keqiang, informó ayer que su país planea reducir aún más los aranceles para sus socios comerciales. La medida se pondrá en marcha en medio de una intensa guerra comercial con Estados Unidos. En conferencia de prensa, Keqiang señaló que el gobierno no devaluará su moneda con el fin de impulsar las exportaciones en medio de la guerra comercial y que las acciones que tomará serán en base a defender el comercio libre entre naciones.
“Debemos defender el multilateralismo, las normas del libre comercio”, expuso. “Cualesquiera sean los cambios que requieran las normas, aquel genera beneficios. Si hay problemas, se necesita una negociación para resolverlos”, apuntó sin dar más detalles.
Dos fuentes que pidieron el anonimato dijeron a la agencia Reuters que la reducción de gravámenes a las importaciones de productos provenientes de los socios comerciales de China se aplicará desde el próximo mes con el objetivo de reducir los costos para los consumidores en tanto se profundiza la guerra comercial con Estados Unidos. De la misma forma, al rebajar los aranceles las autoridades comerciales chinas pretenden cumplir el objetivo, largamente anunciado, de aumentar las importaciones.
“Al rebajar más los impuestos de importación, China envía el mensaje de que seguirá abriéndose y reformándose independientemente de cómo se desarrolle la guerra. Es más, un compromiso con el público tanto nacional como internacional. Es un gesto”, refirió Tommy Xie, economista de Oversea-Chinese Banking en Singapur.
La medida se aplicaría luego de que Estados Unidos anunciara el lunes aranceles suplementarios sobre 200,000 millones de dólares en productos procedentes de China. La acción provocó que Pekín tomara medidas en represalias sobre importaciones estadounidenses por 60,000 millones de dólares, donde destacan gravámenes a productos agrícolas y manufactureros. (Con información de Reuters) erc