La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) reconoció la ampliación e implementación de la medida de salvaguarda impuesta para contener la avalancha de importaciones desleales de países sin Tratado Comercial, ante el cierre del mercado estadounidense llevada a cabo por el gobierno federal. Mediante un comunicado, la cámara expuso que tras la decisión de Donald Trump de imponer aranceles de 25 por ciento al acero mexicano, México no representa en ningún sentido una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, por lo que apoya esta decisión obligada por el gobierno del presidente Peña Nieto de responder con firmeza y entereza.
La cámara advirtió que “debemos continuar buscando los caminos que sean necesarios para que nuestro país quede exento de la imposición de Estados Unidos, que es distorsionante y carente de sentido”.
Recomendó continuar buscando los caminos necesarios para que se restablezca la normalidad de la relación comercial en la región de Norteamérica. La Canacero considera que en una guerra comercial como la iniciada por el país vecino “perdemos todos”. Dijo que comparten con Estados Unidos una problemática común, la crisis de sobrecapacidad mundial provocada especialmente por las exportaciones desleales de China.
Ante esto, creen que “el camino para combatir esta problemática debe ser y será mucho más fuerte si lo hacemos como región, usando todos los mecanismos de coordinación legales posibles y no cada uno por separado”.
La cámara se comprometió a a fortalecer el mercado interno y a reforzar sus alianzas con toda su cadena de valor, bajo los principios de competitividad y sustentabilidad. Esta problemática desatada por Estados Unidos comenzó con el acero y el aluminio, “pero como claramente lo han anunciado seguirán otros sectores, por lo que más que nunca es momento de cerrar filas como sector industrial”, sentenció la Canacero. DHC